lunes, 18 de junio de 2007

¿Son todas las putas iguales?

Me molestan, en general, los tópicos, en especial los que hacen referencia a niños y mujeres, no porque sean la parte débil de la comunidad humana, sino porque parten de la concepción machista según la cual todo lo que no puede "hacerme" frente físicamente está a "mi" servicio.
Ocurre con determinadas leyes, que bajo la pretensión de promover un igualitarismo supuestamente humanitario incurren en una injusticia manifiesta. Pongamos un ejemplo: la prostitución. Los textos legales que tratan de regular esta actividad en España parten de la base de que la situación de las mujeres que la ejercen es idéntica, que es como decir, en román paladino, que todas la putas son iguales.
¿Lo son? Según el anteproyecto que prepara la Generalitat de Catalunya, sí, y según la Comisión de Prostitución del Congreso, también. La ponencia catalana prevé regular a los inmigrantes que presten servicios sexuales en esa comunidad y, en su caso, la concesión de la residencia temporal por motivos humanitarios.
Sinceramente, me parece una barbaridad porque la mayor parte de esas personas son obligadas a prostituirse después de haber sido atraídas bajo el señuelo del rutilante neón europeo. Dicho de otro modo: si esos textos salen adelante, sin los matices necesarios, esas personas serán putas y putos por imperativo legal, lo que de algún modo supondrá "oficializar" el proxenetismo y el comercio de explotación sexual. ¡Gran negocio para las organizaciones vinculadas al ramo!
¿Y cuáles son los matices que habría que aplicar? La diferencia entre prostitución forzada, ejercida en su mayor parte por inmigrantes en situación irregular, y la prostitución voluntaria, que la hay. Los anuncios breves de los periódicos están llenos de ejemplos que no pagan las mafias, controladoras de burdeles y calles, sino quienes optan por ese medio de vida frente al mileurismo imperante, que también, dicho sea de paso, me parece una forzada vía de acceso a la prostitución fetén.

Inmigración y prostitución
Prostitución invisible
"No han escuchado a las prostitutas"
La mayoría de las prostitutas inmigrantes nunca habían ejercido
La prostitución, esa tierra de nadie...
Fútbol, prostitución, inmigración
El caso del Raval (Barcelona)
La Unión Europea ante la prostitución

8 comentarios:

Una mujer desesperada dijo...

toca tema espinoso, hoy. yo, adelanto, abogo por la abolición. mientras el 90% de la prostitución sea forzosa, a través de mafias y trata de mujeres, creo que debemos centrarnos en terminar con ella. luego ya pensaremos en ese diez por ciento que ejerce voluntariamente. es evidente que no todas las prostitutas son iguales, pero a mí se me parte el corazón escuchando a esas niñas que traen de todo el mundo a prostituirse. protegerlas debería ser nuestra prioridad.

Guillermo Pardo dijo...

Coincido plenamente contigo. Yo también creo que debe ser abolida porque creo que es mayor el daño que el beneficio. Dicho esto, también entendería que se regulase la prostitución voluntaria, como la eutanasia o el aborto, para quien decida libremente acogerse a ellos. Saludos.

vitruvia dijo...

Creo que es imposible acabar con la prostitución, sería fantástico que solo la ejerciese quien así lo desease, pero insisto, es imposible. Como imposible me parece poder regular algo así.

Félix Soria dijo...

Evitaré entrar en lo que considero un debate sin salida, abolición sí o no.
A mi criterio lo más chocante de este asunto es que numerosos partidarios de prohibir la prostitución --al margen de que los haya que sólo son abolicionistas de boquilla-- evitan entrar en la acción que a mi criterio es la más perversa: la del proxeneta --la prostitución no está penalizada, el proxenetismo sí--. Y para colmo, hay abolicionistas que incluso condenan con mayor rigor a las prostitutas que a los proxenetas y que a los clientes.
El asunto es muy muy muy complejo y tiene razón Guillermo, todas las putas no son iguales... ¡Sin olvidar a las putas que siempre venden su cuerpo al mismo "cliente", que también las hay. Y sin olvidar a los "clientes" en exclusiva que saben su circunstancia pero la asumen con actitud similar alade un proxeneta, aunque cobrando las rentas de su "propiedad" en "especie".
Un abrazo.

Una mujer desesperada dijo...

Bueno, yo nunca he comprendido por qué, por ejemplo, en un reportaje de tv sale la cara de la prostituta sin reparo y no la del cliente o el proxeneta. Realmente, el proxenetismo es el problema más grave, eso nadie lo duda, además de ser en muchísimas ocasiones el perpetuador de la trata de mujeres. en Vigo, alecrín lleva años trabajando con prostitutas, sobre todo inmigrantes, y su última campaña apunta directamente al "cliente prostituidor", al que acusa de mantener el tráfico ilegal de mujeres. porque la mayoría de ellos saben lo que sucede.

por eso creo que la ley debe actuar con contundencia, y hoy por hoy la única manera es condenar a clientes y proxenetas, es decir, abolir la prostitución.

Guillermo Pardo dijo...

La solución, desde luego, no es fácil. Se tome la que se tome, me temo que las víctimas siempre serán quienes ejercen por placer, por necesidad o por obligación. Me parece, como dice Félix, muy complejo, pero en cualquier caso lo que sin duda entiendo que debe hacerse es lograr que el "trabajo" sea "digno", y eso requiere rigor y control con los medios legales necesarios. Saludos y gracias por vuestra participación.

Martín Bolívar dijo...

Es decir que hay mucha hipocresía detrás de un negocio por el que se pueden obtener pingües ganancias, como tantos otros, que cuentan con permisividad legal o social, como lo hubo o lo hay por el contrabando de tabaco, la compra venta de droga, el botellón, la contaminación acústica, etc. Ah, me olvidaba también por la inmigración ilegal. Es un comentario apurado, pero creo que, al menos, sobre los temas mencionados dudo que haya voluntad de se les combate, siempre y cuando haya por detrás muchos euros de recompensa.

Guillermo Pardo dijo...

Detrás de la explotación siempre hay hipocresía, Martín, de lo contrario no se lograría convencer a los futuros esclavos. Saludos.