jueves, 24 de julio de 2008

Palabra de Bush: "Wall Street se emborrachó"

El señor George W. Bush es un bromista, y además se cree simpático. Y a veces lo es, aunque no siempre mide lo que puede ser objeto de broma.
El caso es que la semana pasada, en un acto celebrado en Houston, explicó la actual crisis con la siguiente frase: "Wall Street se emborrachó y ahora está de resaca". El señor Bush sabe lo que dice porque, según todas las crónicas, de bebida sabe un rato.
Después de semejante diagnóstico, prosiguió, refiriéndose a la crisis hipotecaria: "Tenemos un problema con la vivienda", afirmó antes de asociarlo con su esposa: "No en Houston, y evidentemente no en Dallas, porque Laura está allí intentando comprar una casa".
La ocurrencia resultó de lo más graciosa, a juzgar por las carcajadas de los asistentes. Claro, el señor Bush es el presidente del país más poderoso del planeta, no un asalariado cualquiera sometido a las condiciones de un crédito (basura) hipotecario. Y eso, para mí, es lo que le saca la gracia al asunto.

5 comentarios:

Félix Soria dijo...

El simplismo está sentado en la Casa Blanca, sin menoscabo de otras "residencias"; aunque el de Washington es más "doloroso", sin duda.

Manuel Ortiz dijo...

Es una lástima que no se vean las imágenes de los que les ríen las gracietas. De todas formas, Bush triunfaría en los escenarios haciendo pareja con el otro gran cómico español, 'El Hombrecillo Insufrible'. Ambos saben además hablar largo y profuso de bebidas y botellas.

Nacho de la Fuente dijo...

Resulta increíble que este presidente-payaso no sepa que en cualquier acto público hay cantidad de aparatos para grabar todo tipo de conversaciones. Como dice Félix, el simplismo está sentado ahora mismo en la Casa Blanca.

Guillermo, ya estás enlazado.

Martín Bolívar dijo...

Coincido con Félix Soria y Nacho de la Fuente en el sentido de que el simplismo, yo añadiría mediocre, está sentado en la Casa Blanca. Para ser potencia mundial como los Estados Unidos no hace falta inteligencia, más bien seguir copiando la historia de pistoleros, vaqueros y bandoleros.

Guillermo Pardo dijo...

No, si es un cachondo, pero un cachondo macabro. Y, además, no parece que tenga ningún remordimiento porque estoy seguro de que su simpleza le hace feliz. Gobernantes así son temerarios y temerosos.
Gracias y saludos.