Nuestros mandatarios están hablando tranquilamente en la capital de la UE incluso sobre la conveniencia de expulsar de Europa manu militari a niños y niñas inmigrantes que están a la mitad de su curso escolar. Alternativamente, hablan de la posibilidad de recluirlos en esas sub-cárceles que son los centros de internamiento. ¡Recluir a menores que no han cometido delito alguno! [+ Javier Ortiz]
Lo que dice Javier Ortiz en su artículo, que destaco por recomendación de José Enrique (Testigo Accidental), son algunas de las consecuencias de no saber qué hacer con aquellos a quienes el primer mundo ha contribuido a convertir en tercero. Menos mal que ha vuelto Berlusconi para arreglarlo.
Expulsados del ¿paraíso?
miércoles 14 de mayo de 2008
"Manu militari"
martes 13 de mayo de 2008
¿Qué es Al Yazira?
Desde su proyección internacional a raíz de la guerra de Irak, la cadena de televisión qatarí Al Yazira ha estado en el ojo del huracán, un huracán con centros neurálgicos tanto en el mundo árabe como en el israelí o en el occidental.
Siempre me resultó fascinante que una empresa aparentemente modesta se codease con los gigantes de la comunicación mundial y lograse salir no sólo indemne, sino reforzada, pues a raíz del conflicto montado sobre la ambición petrolera, que dura ya cinco años, la televisión qatarí es referencia obligada para, al menos, las cuestiones relacionadas con el mundo árabe.
¿Apoya Al Yazira el terrorismo?, ¿quién la financia?, ¿es antisemita?, ¿contribuye a difundir los ideales democráticos en el mundo árabe?, ¿son censurados sus contenidos?, ¿pretende competir con la CNN y la BBC?
Hugh Miles, de la edición española de Foreign Policy, aporta algunas respuestas a tales dudas.
Inmigrante y extranjero: dos varas de medir
Juan Enrique Tur recoge hábilmente en su Testigo Accidental una entrevista publicada en la edición valenciana de El País con el conseller de Ciudadanía e Inmigración, Rafael Blasco, quien, a la pregunta de por qué no se exige el "compromiso de integración" a los extranjeros europeos jubilados, responde:
Yo creo que esa es una visión un poco frívola. No se puede comparar porque cuando hablamos de inmigración y de extranjeros estamos hablando de cosas muy distintas. E incluso dentro de la inmigración, no se puede hablar igual de una inmigración que viene de Iberoamérica o de los países de Europa, que de una inmigración que viene por ejemplo del África subsahariana. [+ Testigo Accidental]
Está cada vez más claro por qué, para qué y a quiénes se exigirá "integración" y a quiénes y por qué no se exigirá y cuáles son las intenciones de quienes promueven esa clase de "compromisos". Según Blasco, los inmigrantes no son extranjeros, y éstos no son inmigrantes, sobre todo, aunque no lo diga claramente, si son rollizos, sonrosados y tienen dinero, aunque no hayan aprendido, ni les importe, una sola palabra de valenciano en los muchos años que puedan llevar viviendo en esa tierra.
Honestamente, me parece nauseabundo.
lunes 12 de mayo de 2008
Los pobres también quieren comer
Las revueltas a causa de la falta de alimentos ocurridas recientemente en Haití no son un elemento único ni nuevo, aunque sí el último mundialmente difundido.
Son ya alrededor de cuarenta los países en que las dificultades para comer han provocado protestas de la población que, desesperada, recurre a lo más insólito para calmar el gusano que llevamos en el estómago.
Las rebeliones de los menos favorecidos se han producido, de momento, en ámbitos urbanos y no han sido seguidas aún ni por los campesinos ni por las clases medias, pero los expertos estiman que eso ocurrirá en el caso de que los precios continúen su escalada, curiosamente en una situación paradójica como que 2007 fue el año de mayor producción agroalimentaria mundial.
La carencia de alimentos y la tendencia alcista de las tarifas se han recrudecido este año y no hay expectativas de que disminuyan en los próximos, lo que acarreará nuevos amotinamientos, migraciones masivas y enfermedades derivadas de la malnutrición en países para los que la comida representa el 75% de los ingresos familiares, frente al 15% de los estados ricos. Para hacerse una idea de la gravedad baste decir que en esos países los productos lácteos han subido en torno al 80% desde marzo de 2007, la soja un 85% y el trigo un 130% en tres años.
Varios son los factores que se consideran desencadenantes de esta catástrofe sin precedentes y que se estima afecta a cerca de mil millones de personas en todo el mundo, según informes de
El primero se vincula con la subida del nivel de vida en países como China, India y Brasil, en los que se consume más carne de ganado que, a su vez, hay que alimentar con cereales. Esas nuevas clases medias comen también más veces a la semana cerdo y pollo, cuya base nutricional es la soja y el maíz. Además, parte importante de la producción mundial de caña de azúcar, remolacha o girasol se dedica a la fabricación de biocombustibles para contrarrestar la dependencia del petróleo, lo que motiva que se desvíen a este fin recursos (tierras, agua, cultivos…) antes destinados a satisfacer la alimentación humana.
Este proceso va en aumento, puesto que
Por otra parte, las reservas alimentarias mundiales que permitían aliviar las crisis cíclicas han desaparecido prácticamente en la última década, se han acentuado las consecuencias del cambio climático y los elevados precios del petróleo encarecen también los transportes y, en consecuencia, los alimentos. Por añadidura, los fondos de inversiones, escarmentados por las hipotecas basura, apuestan por valores refugio como el trigo, el arroz o la colza, que almacenan y con cuyo precio especulan en función de las demandas mundiales.
[Resumen de un trabajo publicado ayer, domingo, por el autor en el suplemento Mercados de La Voz de Galicia]
Imagen difundida como ejemplo de elaboración de galletas de lodo en los barrios marginales de Haití
domingo 11 de mayo de 2008
Hambre
Hoy el mundo se divide entre los que tienen hambre y los que tienen deseo.
Los primeros tienen hambre de solemnidad, los segundos desean la solemnidad de la que carecen y por eso se zampan la de los primeros.
No hay término medio, es decir, no hay compasión, piedad ni generosidad, que muchos creen proviene de género, o sea, de mercancía.
La humanidad debe evolucionar más deprisa para que los que tengan hambre nazcan sin estómago y los ambiciosos, sin instintos. Entonces ya no habrá hambre.
sábado 10 de mayo de 2008
La fe no mueve montañas
Dicen que la fe mueve montañas, pero no es verdad. La fe solo mueve la boca, que es lo que se necesita para poder decir fe.
Si la fe moviese montañas tendríamos el Himalaya a nuestros pies, lo llevaríamos en el bolsillo o lo colocaríamos sobre la mesita de noche como colocamos nuestros insomnios.
La fe mueve las montañas de quienes no encuentran excusas para explicar sus temores, que son flechas incendiarias cuyo fuego abrasa y se cobra pasiones no declaradas. Tampoco la fe mueve el mundo, pues de lo contrario no habría batallas ni muertos que contar, ni fabricantes de armas que maldecir.
Lo único que mueve la fe es la boca que la ha de nombrar.
viernes 9 de mayo de 2008
Sin cuartel... y sin mantel
Las guerras deberían ser así. Yo me ofrezco para capitanear el escuadrón de las tartas de merengue.
jueves 8 de mayo de 2008
¿Somos fiables los blogueros?
Dice Francis Pisani en Soitu.es que pasamos de largo, escaneamos más bien, los textos sobre la pantalla del ordenador y no nos detenemos a leer, de lo que fácilmente puede deducirse que no nos enteramos.
Señala el post de Pisani que leemos sólo el 20% de una página, el 50% de la información cuando el número de palabras es inferior a 111 y dedicamos unos cuatro segundos a cada bloque de cien palabras.
Si eso lo extrapolamos a nuestra actividad bloguera cabe preguntarse qué fiabilidad tiene la información que ofrecemos, a qué contraste la sometemos y qué grado de desinformación contribuimos a introducir en la Red.
El asunto no es baladí desde el momento en que muchas bitácoras se consideran o se presentan como "informativas", cosa que no pongo en principio en duda, y sirven de fuente a "informadores" posteriores, no sólo blogueros, sino también, y sobre todo, profesionales de la información.
Así las cosas, no es infrecuente encontrarse con textos que reflejan los mismos errores estadísticos, informativos, etc., que, a fuerza de repetirse, acaban convirtiéndose en "verdades" históricas que llegan a ilustrar libros de texto, trabajos científicos y demás, como fácilmente puede comprobar quien los maneje habitualmente. En las universidades, sin ir más lejos.
Escribamos, informemos, analicemos, estudiemos, divirtámonos. Pero con sentidiño, como un día dijo para la posteridad un conspicuo político gallego.
miércoles 7 de mayo de 2008
Expulsados del ¿paraíso?
La Unión Europea está a punto de aprobar la llamada Directiva de Retorno, conocida ya como "directiva de la vergüenza", por la que se regulan las condiciones para expulsar de territorio comunitario a unos ocho millones de personas indocumentadas.
He escrito "personas", no "inmigrantes" ni "nacionales de terceros países", como eufemísticamente también se les denomina en el texto comunitario, porque para mí este es un drama personal más de los muchos que afectan a esa gente cuya hambruna y calamidades los gobiernos prefieren costear con nuestros impuestos, vía "ayuda humanitaria", para alardear en etapa electoral, antes que tratar de ayudarles a resolver los problemas que desde el primer mundo se les han creado y trabajar para que sus países sean alimenticia, jurídica, educativa y económicamente suficientes. Ya sé que es pedir pedir mucho y, además, pedir peras al olmo. Pero es lo que creo que hay que exigir.
La expulsión de esos ocho millones de personas de Europa, que muchos consideran un paraíso, puede suponer la condena a la miseria más absoluta de otros tantos millones de familias en todo el mundo, que verán cortado así el grifo que en forma de remesas económicas reciben para salir adelante en su tierra, lo que, por otra parte, contribuye a evitar migraciones más numerosas.
Con ser eso grave, no lo es menos el hecho de que la mencionada directiva comunitaria establezca la privación de libertad durante 18 meses (gentileza de Sarkozy y Berlusconi) para quienes sean declarados indocumentados, lo que convierte a los "irregulares" en una nueva clase de delincuentes cuyo delito es escapar de la miseria, de la muerte, del hambre o de las tres cosas a la vez. El castigo, al que se añade la prohibición de regresar al país de expulsión antes de cinco años, se amplía a los menores no acompañados. ¿Dónde están los derechos fundamentales de las personas? ¿Y los de la infancia?
Puede entenderse que los estados se organicen contra los flujos migratorios incontrolados para evitar que sus sociedades se vean afectadas por las consecuencias, pero no me parece aceptable que se denigre a las personas por carecer de carné de identidad.
Entrenómadas: Paraísos de barro
De Vuelta y Media: Europa y la directiva de la vergüenza
Quilombo: No al encierro y expulsión de inmigrantes
martes 6 de mayo de 2008
Amenazados por los canallas
Ahí afuera hay un mundo del que vivimos ignorantes, lo que en cierto modo nos convierte en privilegiados con respecto a esas personas que la lotería de la vida ha convertido en ajusticiados antes incluso de que pudieran ver la luz.
Pero tampoco deberíamos considerarnos tan privilegiados si tenemos en cuenta, como afirma Loretta Napoleoni, que un altísimo 20% de la economía mundial está en manos canallas. ¿Qué porcentaje de ese otro nos toca? ¿De qué manera nos afecta la actividad ilegal de un capo filipino, un especulador inmobiliario europeo y terrateniente con praderas en Angola (es un decir) o el mayor y ambicioso accionista de un banco con sede en pleno Manhattan o en el centro de Londres? Seguro que algo nos toca, quizá como a un etíope le puede afectar nuestro consumo de cereales o de petróleo.
La entrevista que mi compañero Enrique Clemente ha hecho a Loretta Napoleoni para La Voz de Galicia me ha erizado la piel, no porque haya "descubierto" el concepto "economía canalla", sino porque no imaginaba que fuese tanto su poder. La crisis de las hipotecas basura es un claro ejemplo.
Bajo el título "Hay un mercado global de esclavos que va de China a África y EE.UU.", la señora Napoleoni dice cosas como que desde la caída del muro de Berlín ha aumentado la esclavitud en el mundo, que el precio de los esclavos es menos de una décima parte de lo que costaba en el Imperio romano o que la actividad de los oligarcas rusos llevó a su país a la pobreza total sin haber hecho "nada ilegal". ¿No es tremendo? ¿De qué y de quién depende nuestro futuro? ¿Y el presente?
Al hilo con todo eso que podéis leer en esa excelente y a la vez inquietante entrevista, Napolitano advierte del resurgimiento del neofascismo en Italia, evidentemente al calor de la economía canalla y del poder omnímodo de personajes como Berlusconi, que ella pone como ejemplo de estadista de mercado.
En otro despiece del texto, la investigadora italiana habla de terrorismo internacional y de la sensación de miedo que envuelve al mundo, un miedo fomentado por la intolerancia y los canallas que manejan los hilos, nos amenazan y amedrentan para poder actuar en la más completa impunidad.
No, en muchos aspectos somos tan poco privilegiados como quienes llaman, menesterosos, a nuestras puertas después de desembarcar de un maltrecho cayuco. Como ellos, también somos víctimas de los canallas.


