martes 7 de julio de 2009

Todos podemos ser Vicente Ferrer

Cada uno en la medida de sus posibilidades, desde luego, pero todos podemos emular, de alguna manera, a Vicente Ferrer en su trabajo solidario allí donde la globalización tiene cara de miseria y es una forma de explotación más.
La fundación que lleva el nombre del ex jesuita recientemente fallecido quiere continuar y extender su obra más allá de donde la ha consolidado, y para eso necesita más apoyo privado a través de la financiación del apadrinamiento de niños.
Es muy sencillo y solo supone un desembolso mensual de 18 euros. Lo banal y lo superfluo cuestan mucho más.

domingo 5 de julio de 2009

¿Nos conocemos?

Distraídos como estamos en lo externo, las personas hemos ido perdiendo progresivamente la capacidad de introducirnos en nuestro particular templo de Delfos para tratar de conocernos mejor y evitar huidas hacia adelante como la que parece haber emprendido la señora Madoff con su afirmación de que el hombre que cometió el multimillonario fraude no es la persona que conoció en los últimos 50 años.
Cuesta trabajo creer que alguien pueda engañar durante tanto tiempo sin ser descubierto. Hay que vivir muy al margen de la relación para no darse cuenta de que tu media naranja tiene un plan B para cada ocasión, tan eficaz que te crece la cuenta corriente con la misma naturalidad con que lo hacen las uñas.
Una vez conocí a una mujer que estuvo casada año y medio con un convicto de asesinato. El hombre de su vida, según ella, dejó de serlo cuando la relación se volvió tormentosa y cada uno se vio obligado a resguardarse bajo su propio paraguas.
Admitamos que la señora Madoff y la ex esposa del asesino vivían en Babia, ¿a qué dedicamos el tiempo de convivencia en pareja? ¿Qué sabemos en realidad de la otra persona? Es más, ¿queremos conocerla?
En el fondo es una cuestión de actitudes, tanto del que engaña como de quien no se preocupa por evitarlo. Y eso nos lleva a un dilema todavía más profundo e individual: ¿qué estamos dispuestos a hacer o a asumir para vivir como queremos?

sábado 4 de julio de 2009

Michael Jackson con plumas

Quien crea que el título de este post contiene o sugiere malicia alguna sobre la personalidad de Michael Jackson es persona malpensada.
Pájaros hay muchos, pero creo que no abundan los capaces "imitar" con tanta naturalidad el "moonwalk" del famoso artista.
La clave está en el último minuto del primer vídeo.

martes 30 de junio de 2009

Esencialmente los mismos

Leo en Lo que más abunda es la mentira que un médico de familia inglés comenzó una conferencia sobre conflicto generacional con la cita de cuatro frases.
Después de leerlas parece claro que, al menos en algunos aspectos, el ser humano no ha cambiado mucho. La juventud sigue siendo hoy para algunos tan malograda, insoportable, mal educada y ociosa como lo era hace 2.000 años. Y eso pese a que los recursos sociales y educativos son hoy infinitamente superiores a los de aquellos tiempos. ¿Dónde puede estar, entonces, el "fallo"? Utilizo este sustantivo porque muchas personas creen que la sociedad actual "falla" al educar a sus jóvenes. ¿Fallaban, entonces, también las de Sócrates y Hesíodo.
Francamente, no lo creo. Sobre todo teniendo en cuenta, contrariamente a lo que hoy ocurre, que la base de su educación era filosófica, en el sentido clásico del término. Cada juventud es propia de un momento. Ni mejor ni peor, simplemente distinto. La sustancia de que estamos hechos sigue siendo, sin embargo, la misma. Esencialmente la misma.

lunes 29 de junio de 2009

Necesariamente miedosos

Cuando se ven las protestas en Irán a causa del supuesto pucherazo electoral y se comparan con las que no hay en Europa contra la crisis económica, uno piensa que hemos dado un paso atrás -si no hemos perdido ya el rumbo- como individuos con capacidad para enseñar los dientes al poder y cambiar lo que no nos gusta sin esperar a que nos lo cambien para que nada cambie, como diría Lampedusa.
Sorprende que en países donde no existe libertad, los individuos se tomen la libertad de reivindicarla, y que en lugares donde podemos ejercerla no hagamos uso de ella. El reconocimiento legal de la libertad ni garantiza ni impulsa, pues, el deseo de utilizarla. Sólo la represión, la prohibición, hace que los individuos nos rebelemos contra el vasallaje.
La crisis económica ha causado más de 20 millones de nuevos desempleados sólo en Europa, pero los europeos no hacemos uso de nuestro derecho a defendernos de las causas que producen semejantes efectos, quizá porque no vemos peligrar las esencias de nuestra libertad, quizá porque nos sentimos ahítos de ella o quizá por miedo a perder algo más, a que "me toque también a mí".
El miedo no nos afecta a todos por igual. Unos lo utilizan para armarse de valor y a otros nos conviene sentirnos necesariamente miedosos.

sábado 27 de junio de 2009

Sorprendente olvido en torno a Michael Jackson

Visto el despliegue mediático en torno a la muerte del negro renegado que evitó un juicio por pederastia, pero también gran artista, sorprende que la ONU no haya declarado todavía siete días de luto "ofisial" por tan monárquico óbito.
A este señor no le importaría.

viernes 26 de junio de 2009

Más sombra sobre la impunidad

Si la Justicia ya no puede, por imperativo legal, aplicarse universalmente, ¿cómo puede seguir llamándose Justicia?

Reacciones:
Jueces y fiscales: freno a la Justicia
ONGs: una burla

Causas pendientes en España

miércoles 24 de junio de 2009

Apaguemos la luz

-¿Qué tal?
-¡Sobrevivo!

Cada vez que se le pregunta a alguien cómo le va, casi nunca responde "bien", "mal" o "regular", sino que "sobrevive". Los gladiadores tenían la misma percepción, por lo tanto puede decirse que muchas personas se sienten gladiadores. Pero, ¿por qué y para qué luchan?
Llevar una vida de supervivencia tiene que ser duro, estresante, angustioso. "Vivo sin vivir en mí", que diría Teresa de Jesús, pero sin éxtasis. Somos víctimas de necesidades creadas y sobrevenidas, de prisas e imperativos. Somos efecto y causa de la velocidad, de la inmediatez. Vivimos como periodistas (como malos periodistas), sin serlo.
Por paradójico que pueda parecer, creo que la respuesta está en el mismo hábito de vivir. ¿Qué sucede cuando nos acostamos y apagamos la luz? ¿Acaso no vivimos de otra manera? ¿Qué ocurriría si decidiésemos apagar la luz en pleno día? ¿No viviríamos también de otra manera?
No conozco a nadie que en los últimos momentos de su vida haya dicho cosas como: "¡Ojalá hubiera tenido más tiempo para estar en la oficina o ver la tele".
Quizá si apagásemos la luz más a menudo dejaríamos de sobrevivir.

viernes 19 de junio de 2009

Más acción, menos oración

La muerte de una persona generosa y admirada hace que se nuble el día soleado. Ese fue el efecto que produjo en mi estado de ánimo el fallecimiento de Vicente Ferrer, cuya biografía más que en los libros está impresa en los 2,5 millones de corazones que sintieron el calor del suyo.
Hay un episodio en su vida que me ganó definitivamente para su causa. Comenzó cuando tuvo que abandonar la India, en 1968, debido a los recelos y suspicacias que causaba su trabajo entre la clase dirigente, incluida la eclesiástica. La Iglesia a la que pertenecía como jesuita no supo defenderlo, y el soldado acabó por licenciarse voluntariamente.
Vicente Ferrer asumió que para hacer su trabajo necesitaba una libertad que no tenía y se centró en el principio que guió su misión en el último medio siglo: más acción, menos oración. Los resultados bien a la vista están.
No lo canonizarán, pero seguro que ya se ha ganado un lugar de privilegio en el cielo.

Mensaje de la familia con motivo del óbito. Puedes dejar el tuyo.

domingo 14 de junio de 2009

Sublimador de frustraciones

Malcolm McDowell
encarnó a Calígula
en el cine


"Unos le admiran, otros le envidian, y aunque lo imaginen durmiendo con la redecilla en el pelo y el frasco de la viagra en la mesilla de noche, le votan, porque en el fondo este multimillonario desinhibido no hace sino sublimar impúdicamente la frustración de mucha gente. [...] El problema consiste en creer que Berlusconi es un cavaliere. Se trata sólo de aquel caballo, al que Calígula había nombrado cónsul y que ahora corre desbocado por las galerías y escalinatas de Italia".
[+ Manuel Vicent].

Curiosamente, el caballo preferido de Calígula se llamaba Incitatus, impetuoso. Francamente, la simbiosis metafórica propuesta por el adjetivo resulta muy apropiada.
¿Reencarnación o capricho?