miércoles, 1 de agosto de 2007

Mi-Pa-pá-no-me-mi-ma

Siempre creí, quizá ingenuamente, que la infancia es esa parte de la humanidad cuya protección atañe a todos por igual, sean o no tus hijos los afectados o beneficiados.
España es un país “avanzado”. ¿O no? Al menos parece una impresión razonable y, al menos también, es uno de los soniquetes que, sin pretensión de ofender y con la más artera de las sonrisas, los políticos tratan de introducirnos por donde nos dejamos.
Vistos los datos, tengo dudas. Resulta que casi el 83% de los niños españoles de 0 a 3 años están sin escolarizar, si hacemos caso al presidente del Consejo Económico y Social (CES), cuya fiabilidad estadística no pongo en duda. Y no lo están porque sus padres no encuentran guarderías para dejarlos mientras trabajan, lo que obliga a muchas madres a quedarse en casa cambiando pañales. ¿Quién dijo que había que impulsar, y cómo, el empleo femenino? Según el CES, hacen falta 300.000 plazas, pero no de aparcamiento, que hay bastantes.
El asunto se complica si se valoran las diferencias de escolarización entre comunidades, porque mientras que el porcentaje de niños de dos años escolarizados es del 86% en el País Vasco y del 52% en Cataluña, en Canarias es del 0%, y en Extremadura, del 3,3%, añade la estadística.
¿Por qué la educación y la sanidad, como la defensa, no son competencia exclusiva del Estado para que se esté en condiciones de garantizar derechos constitucionales básicos?
Entresaco un párrafo del informe, extractado por Cinco Días, por su carácter revelador: “La escolarización a partir del segundo año de vida refuerza en los niños la adquisición de destrezas sociales, emocionales, cognitivas y psicomotrices de gran utilidad para su trayectoria posterior”. ¿Quién dijo que había que reducir, y cómo, el fracaso escolar, formar buenos alumnos y mejores personas?
Los Estados, esos papás grandes, ya no miman a sus criaturas.

Los niños españoles no tienen guarderías
Informe del Consejo Económico y Social (p.30)

6 comentarios:

Jluis dijo...

Cuando leo que se acusa de egoismo y falta de responsabilidad a quienes se piensan tener hijos, mientras los recursos disponibles y como estos se organizan no tienen en cuenta las dinámicas laborales, alucino.

Son las abuelas y abuelos quienes están cubriendo, en buena parte la carencia de centros infantiles, no pudiendo elegir en muchos casos si están dispuestos a ellos o preferirían dedicarse a todo aquello a lo que no han podido antes.

Una mujer desesperada dijo...

yo es que esta sociedad no la comprendo. se supone que vivimos en la sociedad del máximo bienestar. y resulta que estamos todo el PIIII día trabajando, para ganar una miseria, y ni siquiera tenemos tiempo de cuidar a nuestros amigos, hijos, familia. no sé. o cambia algo o esto reventará.

Guillermo Pardo dijo...

Tengo la impresión de que algunas supuestas medidas tendentes a aliviar ciertas situaciones, como esta, no son más señuelos para acallar discrepancias, indignaciones y protestas. No entiendo que gastándose tanto como se gasta en cosas tan superfluas se renuncie a invertir en ámbitos que, como la educación y la sanidad, son el pilar de una sociedad dinámica y saludable. Cousas veredes! Saludos.

June Fernández dijo...

De alguna manera, a través de investigaciones serias o algo, habría que mostrar cómo repercute la educación en el crecimiento económico, a ver si sirve de algo. La estadística me parece escalofriante y como vasca me suena a chino. Mujer que pide una reducción de jornada, mujer que renuncia a ascensos y que se arriesga y mucho a un despido. Presidentas como Esperanza Agirre siguen mimando más a los colegios privados, y aquí más de lo mismo con las ikastolas, cuya finalidad todavía no entiendo ahora que en las escuelas públicas también se estudia todo en euskera y se transmite la importancia de conservar la cultura vasca. Total, un desastre todo. Pero la culpa de que la enseñanza pierda calidad es de los inmigrantes, como todo.

Eifonso Lagares dijo...

Tanto lucha para igualar los géneros con las mismas oportunidades y falla desde el principio, faltan guarderías para nuestros hijos y quien renuncia, la mujer. Totalmente de acuerdo, la educación y la sanidad, deben ser derechos básicos y en igualdad de condiciones para todos los españoles.
Un saludo

Guillermo Pardo dijo...

El problema con las ikastolas empezamos a tenerlo en Galicia con las galescolas, donde toda la enseñanza de primaria se imparte en gallego, que se reduce a la mitad de ahí en adelante, hasta que, por una decisión política, ese porcentaje se amplíe al 100%. Todo se reduce a política de ombligo, cuando es mucho más ventajoso y rentable socialmente escolarizar que aleccionar. Gracias a ambos y saludos.