viernes, 28 de septiembre de 2007

Derramarás tu sangre por tu verdugo

Uno de cada diez. Es la proporción de soldados de origen hispano que guerrean bajo bandera norteamericana en Irak. Muchos no son sólo carne de cañón, sino también víctimas de un verdugo por el que vierten su sangre y que los humilla expulsando a los miembros de sus familias que no tengan la documentación en regla.
No importa que seas eso que llaman “héroe de guerra”, ni que tu padre lleve toda la vida en Estados Unidos, ni que tu hijo haya nacido en Virginia, ni siquiera que tu mujer esté a punto de parir: si alguno es lo que denominan “inmigrante ilegal” será deportado por infringir la ley de inmigración, aunque tú, abanderado de la patria, te hayas dejado las extremidades en Faluya o desangrado en Diwaniya mientras el muecín llamaba a la oración.
Lo explica muy bien Ana Barón en un reportaje para el diario argentino Clarín.
Lo que Ana viene a decir es que los "compasivos" políticos norteamericanos han aprobado leyes que permiten hacer con las familias de los demás lo que no permitirían que se hiciese con las suyas: desestructurarlas.
Justamente lo contrario de lo que dicen defender.

El 11% de los soldados USA muertos en Irak eran hispanos
Un dominicano recibe la ciudadanía a título póstumo
Vídeo: Soldados hispanos en el ejército estadounidense

10 comentarios:

[La otra agenda] dijo...

Leyendo esta esclarecedora entrada recuerdo una de las secuencias de la película "Gangs of New York", en la que en el mismo puerto de NY se alistan los inmigrantes recien llegados de Irlanda e Italia. Bajar de un barco y subir a otro, a cambio de dinero.
Patria egoísta, huraña, que necesita defenderse con la sangre de otros y jamás lo reconocerá.

Anónimo dijo...

A estas alturas, no se que se sorprenden de la mentalidad d elos gobiernos de USA

Jluis dijo...

Utilitarismo hipócrita.

Mientras unos, al salir del trabajo, se reunen para patrullar armados y en sus todoterrenos la frontera con Méjico, a otros, los que consiguen pasar, les reservan patrullar las fronteras de sus desvaríos.

Un abrazo.

Eifonso Lagares dijo...

Los pobres siempre son carne de cañón.
La hipocresía de los EEUU puede llegar a limites insospechados.

Saludos

Desesperada dijo...

el ejército, también aquí, se ha convertido en la solución laboral para muchos inmigrantes. terrible.

Martín Bolívar dijo...

Utilitarismo hipócrita, me ha gustado la síntesis de jluis.

Guillermo Pardo dijo...

Es cierto, bajamos de un barco para subirnos a otro como mercenarios vitales que somos a la búsqueda siempre de nuestro mejor acomodo. Lo irritante del asunto es que negamos a otros la sal que reclamamos para nosotros. Saludos y gracias por vuestras aportaciones.

Makiavelo dijo...

Hola Migra, te veo muy guerrillero, disparando eso si con letras mejor que con fusil.
Te adjunto un link que hace mención al famoso verdugo, si tienes ocasión visita la página, no tiene desperdicio.

http://mamanga.blogspot.com/2007/09/11s-bush-hace-signo-satanico.html

de esta forma lo perciben algunos.

Un saludo.

June Fernández dijo...

Vale, estoy de acuerdo con la conclusión. Lo dejo así porque el tema de si me parece legítimo o comprensible que personas de escasos recursos busquen un futuro en el ejército (el que sea) conscientes de que son entrenados para asesinar a civiles, me trae muchos quebraderos de cabeza.

Guillermo, no puedo evitar hacerte una pregunta, y procura ser sincero contigo mismo. A la periodista la llamas Ana. Si hubiera sido un hombre, ¿te hubieras referido a él también por su nombre de pila o por el apellido? Creo que las personas sensibles y concienciadas tienen (tenéis, tenemos) que tener cuidado con esas expresiones. Como hemos dicho más de una vez, el lenguaje no es inocente.

Guillermo Pardo dijo...

Seguiré cargando mi tintero verbal, Maki, y leeré el contenido de la página que me adjuntas. Gracias y saludos.

No entiendo el sentido de tu pregunta, June. Sin embargo, a ti también te llamo por el nombre de pila y no siento que sea incorrecto contigo. No sé si respondo a lo que quieres saber... Un abrazo.