jueves, 15 de mayo de 2008

La muerte que dio vida a la Expo de Zaragoza

La Exposición Universal de Zaragoza sobre el agua, que abrirá sus puertas en junio, tiene su génesis en una desgracia personal.
Paradójicamente, la muerte de una persona, un joven de 19 años, sirvió de estímulo para dar vida a un acontecimiento cuya razón de ser es otra fuente vital: el agua. La familia que sufrió la temprana pérdida de uno de sus miembros encontró en la idea de concebir la exposición una especie de salvavidas terapéutico que la mantuvo a flote en uno de esos momentos en que el más sólido de los mortales claudicaría quizá para siempre.
Lo cuenta muy bien la compañera Beatriz Pallas en un estupendo reportaje publicado hoy en La Voz de Galicia.

[La fotografía del matrimonio Miret-Rodríguez está tomada de la edición digital del periódico]

6 comentarios:

entrenomadas dijo...

Conocía algo de todo esto, pero no con los detalles que aparece en el magnifico artículo del periódico.
La verdad es que, aunque yo soy algo crítica o expoescéptica con este evento, la historia de cómo surgió me impresiona y mucho.

Muy oportuno y muy buen post.


Besos,

M

Waiting for Godot dijo...

Conmovedora esta historia. Besos.

Ad astra per aspera dijo...

es una historia alucinante.

Eifonso Lagares dijo...

Me ha impresionado al leer hoy esta noticia en el periódico.

Un saludo

luca&sony dijo...

Saludos desde nuestro nuevo blog.
jose y sonia
luca¬sony
abrazos

Guillermo Pardo dijo...

La historia es conmovedora, desde luego, y merecedora de divulgación. Un ejemplo de superación personal.

Luca & Sony: ¡Menuda sorpresa! Bienvenidos al blogcindario. Enviadme por correo o pegad bajo este comentario un enlace a vuestro blog, que no lo encuentro.

Gracias, besos y saludos para todos.