martes 1 de marzo de 2011

Fernando Alonso consume y contamina más

Un español que vive y paga sus impuestos en Suiza dice que la decisión del Gobierno de reducir a 110 la velocidad en autopistas y autovías es poca cosa para ahorrar energía y reducir la contaminación, y que además es un muermo. Propone ese señor medidas "más eficaces", como impedir el acceso en coche al centro de las ciudades o establecer límites de circulación según sean pares o impares las matrículas. Originalidad no le falta.
Todo eso lo dice un señor que no puede dormirse al volante para competir con bólidos que circulan a 350 km/h, emiten 1.500 gramos de anhídrido carbónico por kilómetro (un coche tipo Audi 3 no supera los 120 gramos) y consumen por término medio un litro de combustible cada mil metros, es decir, cien litros cada cien kilómetros, cuando un turismo de segmento medio consume entre 5 y 7, más o menos.
En sintonía con el interés del señor Alonso por la economía y el medio ambiente de su tierra, propongo que se suspendan temporalmente todas las pruebas y entrenamientos de fórmula 1 en España, un bien básico y necesario, y que además contribuya al ahorro energético mundial suprimiendo las vueltas pares de las carreras, que deben hacerse a pie, corriendo o en bicicleta, quedando las impares para la conducción de bólidos.
Y como respaldo a la improvisada medida del Gobierno, tomada en tiempos de incertidumbres que obligan a improvisar, aporto una idea tan original como la del señor Alonso: que se estudie la gratuidad del transporte público con el fin de ahorrar combustible y reducir emisiones contaminantes.