domingo, 13 de abril de 2008

Si tal nariz tuviera...

[...]
VIZCONDE. (Encogiéndose de hombros)
Es un provocador.
DE GUICHE
¿Nadie va a detenerle?
VIZCONDE
Concededme ese honor.
Le asestaré tal pulla que quede boquiabierto.
(Se coloca con fatuidad delante de CYRANO, que le observa atentamente)
Vuestra nariz, señor, es… enorme.
CYRANO (Gravemente)
Muy cierto.
VIZCONDE
¡Ja!
(Retirándose satisfecho)
CYRANO (Imperturbable)
¿Y eso es todo?
VIZCONDE
Pero…
CYRANO
Pecáis de brevedad.
Pueden decirse muchas cosas, en verdad,
jugando con el tono. Yo os muestro la manera.
Agresivo: señor, si tal nariz tuviera,
os juro que al instante yo me la amputaría.
Amable: en una copa pequeña no os cabría.
¡Vos necesitaríais beber en un lavabo!
Descriptivo: es un rico, un promontorio, un cabo…
Y aún península, creo, pues tanto se prolonga.
Curioso: más, decidme, esa cápsula oblonga,
¿os sirve de escritorio, o bien de costurero?
Guasón: mucho te gustan los pájaros, infiero,
cuando es tanto el empeño con que, piadoso, tratas
de ofrecer una percha a sus pequeñas patas.
Truculento: ¿es posible, cuando tomáis rapé,
que el vapor del tabaco se propague sin que
den aviso de fuego todos los campaneros?
Precavido: ese peso bien pudiera venceros
y hacer que de repente os falle la rodilla.
Tierno: tendréis, me temo, que hacerle una sombrilla,
si no queréis que pierda su reflejo lozano.
Pedante: ni el más puro ejemplar africano
del orden proboscidio, vulgarmente, elefante,
debió de tener nunca trompa tan abundante.
Galante: ¿es que los ganchos, amigo, están de moda?
Para colgar la capa, por Dios que os acomoda.
Enfático: ¡no hay viento, oh nariz magistral,
que pueda acatarrarse a excepción del mistral?
Dramático: si sangra, de Mar Rojo presume.
Admirativo: ¡vaya cartel para un perfume!
Lírico: ¿es una concha? ¿O un caballo de mar?
Ingenuo: el monumento, ¿se puede visitar?
Respetuoso: sire, si no es intromisión,
eso es lo que se llama tener una mansión.
Zafio: ese piazo cosa no es una napia, hermano.
O es un rábano enorme o es un melón enano.
Militar: ¡a la carga! ¡A mí la infantería!
Práctico: ¿habéis pensado subastarla algún día?
Apuesto a que sería un lote suculento.
Y por fin, parodiando a Píramo el lamento,
“ved, pues, esa nariz que del rostro en que mora
destruyó la armonía, sonrojarse traidora”.
He aquí, someramente, lo que habríais podido
decirme, si tuvierais instrucción y sentido.
Mas, no, vos de agudeza, oh sumo mentecato,
no tenéis una pizca, y de letras, acato
que tenéis las que forman esta palabra: tonto.
Y aunque hubierais tenido el ingenio más pronto
para poder, delante de tan ilustre audiencia,
hacerme en estas lides alguna competencia,
sabed que yo os habría impedido, con esto,
(Por la espada)
articular siquiera media ocurrencia, puesto
que de las que me sirvo no hay cosa que me empache,
pero jamás permito que otro me las despache.
DE GUICHE (Tratando de llevarse al VIZCONDE, que se ha quedado de piedra)
Dejadle ya, vizconde.
VIZCONDE (Sofocado)
¡Espejo de arrogantes!
Este patán que, que, que… carece hasta de guantes,
y que sale a la calle sin galones, ni lazos…
CYRANO
Mis prendas son del alma, no las llevo en los brazos.
No acostumbro a atildarme cual vulgar lechuguino,
pero no por austero soy hombre menos fino.
Así, jamás saldría, por pura negligencia,
con una afrenta grave sin lavar, la conciencia
legañosa o torcida, un escrúpulo ajado,
una intención dudosa o el honor mancillado.
Pero, cuando camino, todo en mí resplandece:
ser libre me engalana, ser franco me ennoblece.
No es la espada, señores, la que mantengo enhiesta,
sino el alma, pero ésa la llevo muy bien puesta.
Y cubierto de hazañas, como otros de penacho,
retorciendo mi ingenio cual si fuera un mostacho,
yo en corros y en corrillos, en fiestas y en salones,
hago que las verdades brillen como espolones.
[…]

Cyrano de Bergerac. Escena IV, Acto I. Edmond Rostand
El beso de Roxana. Escena VII, Acto III.

5 comentarios:

Irreverens dijo...

"Peazo" texto y brillante traducción.
:)

¡Me encanta Cyrano!

Nanny Ogg dijo...

Gracias por estas dos escenas maravillosas que conozco gracias a la película (que he visto unas cuantas veces). Son un verdadero lujazo.

Besos

Julio Torres dijo...

Un fragmento digno de un Recuncho Literario, amigo Guillermo

Carpe Diem
Julio

Melissa González dijo...

Hala... yo tuve que aprenderme ese fragmento de memoria en francés el año pasado... me encantaba... Me gusta mucho Cyrano de Bergerac. ¡Un besiño, Guillermo!

entrenomadas dijo...

¡¡¡Tan tierno!!!
Ahora Gyrano iría de cabeza a " Corporación Dermoestética o algo así. Lastima, me gusta la gente con la nariz larga y con el verbo infinito.

Bacci, bacci

M