domingo, 7 de noviembre de 2010

Sin honestidad ni templanza

Hubo un tiempo en que la fe se predicaba a pie de obra y los predicadores se entregaban a la tarea sin agendas que la administrasen ni cicateros cuentagotas que la dosificasen.
Eran tiempos en que el predicador no vivía de la fe, se alimentaba de ella con la convicción de que su esfuerzo lo llevaría a ocupar un lugar de privilegio a la derecha del padre.
Hace tanto de eso que ya ni nos acordamos. Por eso hoy la fe viaja en business class y hasta se empaqueta como un artículo cuya promoción ocupa el mismo lugar en el corazón de las personas que las rebajas o las barras de labios en los autobuses.
Hubo un tiempo en que la fe era cuestión de quilates espirituales forjados con humildad en los altos hornos del alma.
Hoy la fe que nos quieren vender es un negocio bien engrasado que sólo compran los cínicos de corazón y venden los hipócritas y fariseos, esos que a lo más alto que llegarán en el cielo dependerá de la altitud que alcance el boeing que los transporte.
A aquellos locos de otro tiempo los condenaba su mesiánica verborrea. A los de hoy los condena su falta de honestidad y templanza.

16 comentarios:

Rafael B. dijo...

Se ha definido perfectamente de la cruz a la raya.
Adolece su artículo justamente de lo que critica, ni más ni menos.
¿Sabe de lo que habla y de los que habla? En absoluto, pero para qué, tal vez si los conociera tendría más templanza y algo de respeto. Es mejor no verles la cara, no saber quién son antes de dispara contra ellos, con capucha se les ejecuta mejor.
Sin templanza, para qué.

Gloria dijo...

Creo que habla porque los conoce. Si Rafael B. tuviera de lo que se habla haría mutis por el foro. Pero no, tiene de lo que se critica: hopocresía, falacia, maldad, cinismo, inverecundia..., es decir, un adocenado prototipo del pastor.

Rafael B. dijo...

Claro, Gloria, no esperaba de usted más templanza y respeto que del articulista.
Insulte alto y fuerte, grite, no se corte, así se dará a conocer mejor.
Salud y cuidado con la mala leche, le puede subir la tensión.

Félix Soria dijo...

Rafael B. es el intolerante típico: Considera que todos aquellos que no piensan como él ni profesan sus convicciones están equivocados y/o son unos ignorantes...
¿Acaso miente el autor de MigraMundo?
¡No!
Pero, claro, como no comulga las ruedas de molino de Rafel B. es un enemigo a batir.
Rafael B, habla de templanza, ¿a qué templanza se refiere?, ¿a la de los curas que bendecían a los fusilados?, ¿a la de los curas que abusan de menores?, ¿o a la del Ratzinger que militaba en las Juventudes Hitlerianas y que jamás ha pedido cristianas disculpas públicamente por haber compartido "ideales" con genocidas?
MigraMundo NO ha denostado la fe, ni tampoco a los cristianos, se ha limitado a exponer con elegancia inmerecida lo que todo cristiano consecuente sabe: hay cristianos que se burlan de las enseñanzas de Cristo.
Si Rafel B, tuviera vergüenza como cristiano reconocería que Ratzinger y su equipo de mercadotecnia son quienes más y mejor se burlan de las enseñanzas de Jesús el Nazareno.

Rafael B. dijo...

Felix, ¿seguro que has leído el artículo y su título? Porque creo que era esa la templanza a la que me refería, si no lo has entendido...
Es curioso, el articulista descarga toda su inquina con acusaciones de grueso calibre y ¿soy yo el intolerante por decirle que habla más de cómo es él que de cómo son los descritos?
Las preguntas son del típico anticlerical quemaiglesias que ni se molesta en informarse, con lo cual es poco probable que vayamos a aclarar nada.
Si Felix tuviera vergüenza como cualquier ciudadano honesto y tolerante, se abstendría de insultar tan alegremente.
En fin, a cuidarse.

Gloria dijo...

"No esperaba de usted mas templaza que del autor..." ¿Acaso me conoce? ¡Ah, claro está sentado a la diestra de la Divina Providencia y conoce a todo malvado/a mortal! Ahora, todos a coger la palabra anticlerical y a exprimirla. A llamar a todos anticlericales. Pues no, inverecundo adocenado, no. Yo no soy anticlerical, el clero me importa un pimiento. A mí lo que me produce el clero y las ovejas como usted es una tremenda indiferencia. Fíjese que me importa un comino lo que usted diga de mí. Ahora bien, no dejo que insulte a un hombre como Guillermo que demuestra a diario en sus post el compromiso y la valía como periodista. Paste, siga pastando (en versión educada y fina de Maradona)

Rafael B. dijo...

Gloria, la lectura comprensiva siempre ayuda a no quedar en evidencia. ¿Dónde insulto yo en mi primer comentario a Guillermo cuando manifiesto mi discrepancia?
De momento tanto usted como Felix sí que me han insultado a mí y a lo que creen que creo por no estar de acuerdo y decir que lo que dice el articulista le define más a él que a lo que intenta definir.
Se ve que dicho de otros no es insulto, dicho de él sí lo es.
Si no pillas la cínica paradoja, entonces es imposible entenderse.
Y por favor, después de su comentario, no vuelva a pedir respeto que es algo que parece que sólo merece usted a quién usted le parezca bien y eso si que es inverecundia de la más clara.
Salud y a cuidarse.

Félix Soria dijo...

A RAFAEL B.:
El único que está insultando a los "contertulios" y al autore de este "post" es usted (por ejemplo, difamándome al acusarme de ser un quemaiglesias).
A mi no se me ocurriría decir que usted participó o aplaude los fusilamientos que bendijeron los curas católicos durante la guerra y durante los gloriosos años de "paz" del franquismo...
Yo me he limitado a tildar de intolerante un hecho puntual: el que protagoniza usted al considerar intolerable que el autor de MigraMundo formule una crítica.
Porque negar el derecho a la crítica es inequívocamente antidemocrático, es un signo de intolerancia. Si decir esto es insultar...
Quienes practican la crítica sin insultar, como ha hecho MigraMundo, que se ha limitado a describir y opinar sobre unos hechos y circunstancias, no denota intolerancia sino que piensa.
En este "post" el único que ha insultado es usted. Pero la verdad es que me importa un pimiento que usted me difame acusándome de quemaiglesias.
Por último, si quiere dar lecciones de cristianismo a alguien escriba a su líder espiritual e invítele a pedir perdón por haber vestido el uniforme de las Juventudes Hitlerianas y haber contribuido a la expansión de las ocurrencias genocidas de los nazis.
Tengo educación judeo-cristiana, ¡a mucha honra!, y precisamente por eso me repugnan la curia y quienes cierran los ojos ante sus desmanes y su hipocresía.
Respeto y admiro a los cristianos consecuentes, pero Ratzinger y la corte vaticana no están entre ellos.

Rafael B. dijo...

Estimado D. Felix:
Si a usted no se le ocurriría decir esas cosas, ¿a cuento de qué las trae a la palestra? ¿No reconoce en ellas el clásico argumentario de ese rancio anticlericalismo que mencionaba? Si es así, ¿no habrá incurrido sin querer en él?
Si no venían a cuento y ha sido un fallo, pues siento haber pensado mal de usted.
A mi no me parece "intolerable" que migramundo critique, como mucho que me insulten por discrepar de él y tampoco, digamos que ya estoy acostumbrado. De hecho hay una frase de un show de Nacha Guevara que define muy bien estas respuestas tan razonables y respetuosas con mi persona que estoy leyendo de algunos. Viene bien dentro del debate, decía lo siguiente [tono irónico on]Me he enterado que hay gente que no ama a sus semejantes... ¡y yo odio a la gente que hace eso!" [tono irónico off]
Pues eso, gracias por su tolerancia, respeto y capacidad de debate razonable.
Un saludo y a cuidarse.

Julio Torres dijo...

Son cristiano e creyente pero penso que os que mandan na Igrexa non son coherentes co que predican. Non se pode vivir na ostentación e predicar a humilidade. A Igrexa invirte en bolsas, ten grandes propiedades, medios de comunicacións, viaxa en vuelos privados caros,....
Insisto, son creyente. Creo en Dios, pero non na abundancia económica na que nada a cúpula da Igrexa. Non se pode predicar humildade e vivir rodeado de luxos.
Faime gracia que o Papa critica á sociedade. Éche boa verdade: vin o grano de palla no ollo alleo pero non a viga no propio. Algo así...
Non se pode educar a un fillo nuns valores e ti ir contra deles, porque o fillo dirache que ti tampouco o fas. Pois se predicas unha cousas, sé coherente co que prediques e non fagas diso un negocio co que lucrarte...

O teu artigo, amigo Guillermo, sublime.

Guillermo Pardo dijo...

Comprendo que algunos de mis posts puedan herir sensibilidades; pretender lo contrario sería personalmente cándido, intelectualmente cómodo y literariamente aburrido. Dicho esto, no veo necesidad de dar explicaciones sobre mi modo de entender el mundo ni me gusta entrar en debates estériles sobre cualquier asunto. Simplemente, me limito a dar mi opinión, a menudo de una forma literaria, pero no a defender dogmas, seguramente porque soy de los que piensa que no existen verdades absolutas más allá de las que cada uno quiera creer.
Aclarado esto, debo decir que conozco a Félix Soria desde hace muchos años y que dado su amor por la historia y el patrimonio que hemos recibido, lo creo totalmente incapaz de quemar iglesias. Otra cosa sería cortarle los huevos a un cura pederasta. En ese caso lo imagino en primera línea, y a mi llevándole las tijeras.
Gracias por vuestras visitas.
Saludos

Gloria dijo...

Estimada oveja adocenada, le voy a volver a isultar inverecundo impresentable y le voy a copiar lo que me parece una ofensa sino digno de llevar a los tribunales sobre el autor de este post (comprensión lectora es lo que me sobra y a usted parece faltarle dignidad y vergüenza, engendro de persona). He aquí, impresentable engendro lo que me parece denunciable:
"Es mejor no verles la cara, no saber quien (¿no sería mejor "quiénes"?) son antes de disparar contra ellos, con capucha se les ejecuta mejor..."
Metáfora deleznable la que emplea. Usted sí que se suele poner la capucha para disparar a todos aquellos/as que no quieran seguir los preceptos de su falsa doctrina. A pastar, a seguir pasatando.

Rafael B. dijo...

Estimada... no sé, ¿es usted estimable? Bueno, dejemos eso Gloria.
Muy hábil, descontextualizar una frase para... ¿qué? ¿Qué dice la frase? ¿Que el autor del texto comentado no se molesta en conocer a las personas a las que juzga u condena antes de "disparar" sus palabras contra ellos? Vaya, parece que la lectura comprensiva sí que es un problema para usted, los insultos a bote pronto no, esos los domina a granel. Pero claro, usted es del bando bueno, puede insultar porque tiene razón y una buena causa para ello a cualquiera que discrepe de un artículo condenatorio e insultante también. Supongo que es el estilo.
Los "hopocritas" (debemos ser parientes lejanos de los hoplitas, digo yo) seguiremos "pasatando" (de todo, añado) de gente tan amable y dialogante como usted, Gloria. A seguir remando, no se moleste más por mí, no lo merezco.

Y, Guillermo, no hay más verdades absolutas que las que tú decidas, es decir todo es relativo menos que todo es relativo y la mejor ley es la del embudo. Por cierto, ¿qué es eso de tomarse la justicia por su mano? Mal andamos y si es así, ¿sólo a los curas? ¿No saldrías en equipo con Felix a cortar huevos de periodistas, abogados, maestros, etc. que son mucho más abundantes en el campo de la pederastia? Puestos a cortar empecemos por lo más numeroso.
Ea, a seguir cultivando esa objetividad y búsqueda de la verdad, porque de momento...

Félix Soria dijo...

Nada que añadir a lo que con envidiable claridad ha expuesto Guillermo.
Ciertamente, hubo quien quemó iglesias, gentes obcecadas, enajenadas, muchas de ellas previamente enfurecidas, humanos al cabo. Pero hubo quienes quemaron vidas y, sin embargo, esa carne tiene menos valor que las piedras... Curioso.
Doy por zanjada mi participación en el debate.
Un abrazo a todos --incluido Rafael B., por supuesto.

entrenomadas dijo...

Sólo hay una cosa que no me gusta del texto. Y es que NO SE ME HAYA OCURRIDO A MÍ ESCRIBIRLO, pero es que yo jamás hubiera encontrado las palabras precisas y certeras de su autor. La crítica recorre el texto y lo haces con tanta elegancia que sólo puedo aplaudirte.


K,

Marta

Martín Bolívar dijo...

Me parece que TOD@S debemos respetar, a mi modesto entender, la libertad de expresión. Nada más.