lunes, 25 de junio de 2007

Y además, dan su vida por la patria

No es cierto que todos los soldados muertos ayer en el Líbano sean españoles. En rigor, la mitad de esos soldados de España son colombianos.
Colombianos que han dado su vida por una patria que no es la suya, pero cuya bandera han tenido que besar como si lo fuese para dejar de ser "sin papeles" y sudacas de mierda, y acabar con el corazón partido por la metralla de unos locos que no miran el color de la piel y creen que Dios es un fanático que los va a premiar con un harén en el paraíso por haber matado a unos infieles de sangre tan roja como la suya.
Colombianos que han buscado la salida más rápida y fácil para incorporarse a una sociedad que siempre los ha mirado de reojo, los maltrata y los putea porque no los ve como a iguales, sino como a indios semidomesticados que tanto valen para limpiar la mierda de los nenes y los viejos como para, llegado el caso, apretar gatillos en misiones de paz, esos engañabobos que se inventan los mismos que hacen siempre las mismas guerras para que mueran los mismos pobres de siempre.
Colombianos a quienes, salvo por las pesadas cruces de hierro que recibirán sus familias a cambio de unas vidas que nunca tendrían la consideración de españolas más allá del papel oficial, nadie agradecerá nunca sacrificio tan grande, pues no sólo han muerto por la patria, sino en lugar de otros celta-turdetano-árabe-judíos, es decir, españoles. Porque no lo olvidemos: esos tres curaca-taita-muisca-chibchas, es decir, colombianos, estaban haciendo lo que otros tres celta-turdetano-árabe-judíos, es decir, españoles, no han querido hacer. Ni por ellos, ni por sus familias ni por la patria.
Pero a todo hay quien saca punta y provecho, como el PP, que en un alarde de cinismo y oportunismo políticos difundió, nada más conocerse la noticia, un comunicado en el que pide al Gobierno que garantice la seguridad de los soldados en conflicto. Es decir, del mismo modo que bajo el Gobierno de Aznar se garantizó la seguridad de los 62 militares que se estrellaron en Turquía cuando regresaban de Afganistán, o la de los siete miembros del CNI que murieron emboscados en Latifiya (Irak), también en 2003. ¡Manda huevos!, que diría el infausto ministro de Defensa figurante entonces.
A los puristas de la españolidad: cuando veáis a un indio, un negro o un moro pensadlo bien antes de apedrearlo, siquiera de palabra, porque no sólo podría dar su vida por tu patria, sino también sacrificarla por tu propia vida o por la de tus hijos.

Foto: Eduardo Méndez / Época
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6 comentarios:

Martín Bolívar dijo...

Un comentario excelente, que no tiene desperdicios. Hay que recordarle al señor Rajoy que el PP embarcó a España en una guerra con una mentira, de que había armas de destrucción masiva en Irak. Se le tendría que caer la cara de vergüenza al PP y al ex presidente José María Aznar. Si a Zapatero le preguntaron cuánto valía un café y a Rajoy cuánto ganaba, a Aznar habría que preguntarle cuál ha sido el precio de la foto de las Azores; pues los 192 muertos del 11-M. Que el PP no se olvide.

Jluis dijo...

En estos casos, cuando aceptan vestirse el uniforme con la bandera española, resulta a que quienes no tienen reparos en decir que todos lo colombianos son narcos o asesinos a sueldo, no les importa tanto que se "ganen la vida" en entornos de conflicto

Una mujer desesperada dijo...

el ejército se ha convertido en el mejor modo de ganar un sueldo para muchos inmigrantes. mueren por nosotros, ya se vio en la t4, y ni siquiera tenemos la dignidad de reconocérselo.

[La Otra Agenda] dijo...

Excelente contenido. Incisivo y elocuente. Ya es hora de que alguien trate la noticia desde esta perspectiva...
Gracias

Jluis dijo...

Ahondando en el tema creo que vale la pena leer una columna escrita por Daniel Samper en la prensa colombiana: http://www.eltiempo.com/tiempoimpreso/edicionimpresa/opinion/2007-06-27/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3612855.html

Un saludo

Guillermo Pardo dijo...

Gracias a todos por vuestras aportaciones y comentarios. El artículo de Daniel Samper que recomienda JLuis dice muchas cosas importantes en muy poco espacio. Saludos y abrazos para todos.