domingo, 28 de octubre de 2007

Contra agitación, sensatez

Transcribo el siguiente texto de un anuncio publicado en La Voz de Galicia de hoy:

Ante la serie de acontecimientos y actitudes sociales producidas en torno a lo que tendría que ser un debate serio y solvente sobre el modelo de Estado en España, el Ateneo Republicano de Galicia desea aclarar su postura sobre los hechos que, con importante repercusión mediática, se vienen sucediendo:

  1. Los protagonistas de los hechos acaecidos especialmente en Cataluña son actores exclusivamente interesados en la defensa de un postulado nacionalista y en ningún momento preocupados por un análisis serio del concepto de República y las implicaciones que éste supone. Sus métodos no son, en absoluto, compatibles con la deontología política que emana del concepto de República.
  2. El Ateneo Republicano de Galicia no está dispuesto a ser partícipe de una campaña de desprestigio de la institución monárquica protagonizada por estamentos socio-políticos absolutamente ajenos a nuestro ideario republicano, o por medios de comunicación cuyo enfrentamiento con la Monarquía viene motivado por luchas cuyo contenido nos es completamente ajeno. La República tiene que definirse positivamente por sus principios intrínsecos, y en modo alguno puede limitarse a un rechazo de la institución monárquica. La República debe fortalecer y enaltecer el compromiso de la clase política con los ciudadanos a los que dicha clase, teóricamente, representa, y establecer cauces institucionales y legales para garantizarlo. El tradicional desprestigio de la actividad política en España hunde sus raíces, precisamente, en la percepción generalizada de la impotencia ciudadana para la intervención en los asuntos públicos que son de su interés, y cuyo control, frecuentemente, se escapa y queda en manos de oligarquías no sujetas a control democrático alguno. Sobre ese suelo debe edificarse el edificio republicano y para ello no es necesario denigrar a este o a aquel monarca, ni basta con limitarse a rechazar la institución monárquica, porque la República no se agota ahí. Una república cuyo único fundamento y base sea el rechazo de la Monarquía fracasará o, en el mejor de los casos, será un cambio sin mayores consecuencias que no resolverá este que consideramos el mayor problema del sistema político español.
  3. Nuestra beligerancia contra el concepto de Monarquía no implica un enfrentamiento personal con el Jefe del Estado ni con ninguno de los componentes de la familia real, ni conlleva actitudes de menoscabo o desprecio hacia tales personas. Nos posicionamos como republicanos y por lo tanto rechazamos todas las monarquías como instituciones antidemocráticas, que apuntalan su continuidad en un derecho hereditario alejado por completo de los conceptos de libertad y democracia.
  4. Remitiéndonos al primer párrafo de nuestro Manifiesto Fundacional, y desde la aceptación del marco republicano como forma preferida de organización del Estado para el desarrollo político, social, económico y cultural de España, el Ateneo Republicano de Galicia reclama la apertura de un debate nacional serio, documentado y riguroso, en el que participen universidades, intelectuales, historiadores, sociólogos y cuantos individuos se sientan concernidos y preocupados por el futuro de España y de sus instituciones políticas y cívicas.

Este texto dice muchas cosas en poco espacio y aclara algunos de los equívocos, respecto de los autores y sus intenciones, últimamente derivados de la quema de banderas y fotografías, no sólo del rey.
Ideologías políticas al margen, creo que cualquier persona sensata suscribiría el fondo de este pronunciamiento, en el que se invita a debatir, a defender postulados y a participar activamente en la vida del país sin necesidad de faltar al respeto a nadie ni sembrar la discordia y el rencor con actos cuyos objetivos recuerdan a los utilizados por terroristas de la palabra y desestabilizadores de la democracia.
La contención de esas actitudes, así como de los desvaríos políticos, personales y periodísticos, depende en buena medida de la capacidad individual para ejercer como ciudadanos críticamente responsables.

5 comentarios:

Desesperada dijo...

pues yo lo suscribo sin dudarlo. ains, qué sensatos somos los republicanos, je je je.

Blasfuemia dijo...

Cualquier persona sensata sabe (porque si no fuera así, no sería sensata) lo que hay detrás de estos debates en falso que se gestan entre no más de diez personas, siempre los mismos.

Martín Bolívar dijo...

Coincido es que es imprescindible promover la responsabilidad ciudadana, dos palabras que dicen mucho. El manifiesto republicano gallego está lleno de coherencia y sentido común, aspectos de los que suelen carecer los nacionalismos fundamentalistas.

June Fernández dijo...

Yo también comparto el texto por varios motivos:

- Me molesta que los sectores nacionalistas monopolicen las protestas antimonarquicas, empañando así la causa republicana. Los nacionalistas rechazan la monarquía porque la consideran una imposición al pueblo catalán, vasco o gallego. Les da igual que también lo sea para los españoles y españolas.

- Me parece muy interesante la idea de definir positivamente. Somos republicanas, no antimonárquicas. Eso significa proponer alternativas en vez de limitarse a criticar.

- Está claro que hay que defender un debate serio y que actitudes exacerbadas que sólo buscan atención mediática no ayudan. Aún así, entiendo que se haya protestado por las causas judiciales que se han abierto por quemar una fotografía.

Pero vamos, que muy bien. Con planteamientos así parece más factible establecer alianzas y transmitir a la ciudadanía porqué es más justo un sistema republicano. La pena es que dudo que tenga tanta repercusión mediática como las salidas de tiesto de algunas personas extremistas.

Guillermo Pardo dijo...

Gracias por vuestras visitas y por vuestras aportaciones. Saludos.