martes, 19 de febrero de 2008

Una llama camino del infierno

Estábamos tranquilos. Hasta que llegaron las elecciones y algunos empezaron a arrojarnos mensajes como quien arroja piedras.
Muchos de esos mensajes son inocuos, aceptables desde el punto de vista político; pero otros son peligrosos, muy peligrosos. Los hay tan poderosos que son capaces de desatar devastadoras fuerzas de odio y rencor tan imparables como alienadoras. Hitler empezó así y Alemania acabó como todos sabemos. El fotogénico Sarkozy llegó al poder en gran parte gracias a un fuego abrasador.
Estábamos tranquilos. Hasta que alguien se dio cuenta de que la tranquilidad no calienta las urnas, sino todo lo contrario, y decidió agitar el mechero para mejor encender una llama que ya ha iniciado su camino de infierno.
Confiemos en que se apague antes de llegar.

3 comentarios:

Martín Bolívar dijo...

Muy oportuna la entrada, sugiriendo que lo mejor es la reflexión, en algunos casos, antes de la acción. Es cierto que no se sabe porqué, si deliberadamente o no, algunos políticos encienden la llama del mechero y el fuego del infierno prende muy rápido.

Alicia dijo...

Bueno, antes de quemarnos a lo bonzo hay que reflexionar...aunque muchos no les dejan eso: reflexionar y caen abrasados en,....como dice Martín Bolívar en el fuego del infierno!!!!

Saludos! un beso

Makiavelo dijo...

De gilipollas está lleno el mundo,
con primo o sin primo.

Saludos.