domingo, 1 de junio de 2008

De tal firmeza, tal solidez

La madre preguntó:
-Si tuvieras mucho dinero, ¿qué harías?
La hija le respondió:
-Ayudar a otras personas.
La madre abrazó aquellos ocho diciembres que tenía ante sí y les susurró un qué orgullosa estoy, que resume a la perfección que de palos bien erguidos se obtienen sólidas astillas.

7 comentarios:

Irreverens dijo...

Por fortuna, todavía quedan algunos palos bien erguidos entre la maleza...

Julio Torres dijo...

He aquí unha prueba inequívoca da importancia da educación dos fillos desde ben pequenos. Outros pais aprazan a súa educación ata a adolescencia. Craso erro. E outros imprimen caráceter liberal e do "laissez faire, laissez passer" ós seus vástagos. Outro craso erro.

Un saludo, amig@s
Carpe Diem

Mamen dijo...

El ejemplo es lo que más "cala" en la educación.
Y así debería ser siempre: gran palo, gran astilla, pero...
Lo que más admiro de los palos sólidos es que aunque un día las astillas no hagan ni sean esa buena madera que se espera de ellas, el árbol no deja de abrazar con igual entrega y amor.
Un saludo.

Alicia dijo...

Esencial la educación....pero a veces muchos adolescentes les consume y nunca mejor dicho, la sociedad de consumo,priorizando entre sus más ansiados valores, otro tipo de objetos materiales que nada tienen que ver con la solidaridad.
Besos Guillermo.

Waiting for Godot dijo...

Y la hija al final ha cumplido su promesa. Besitos para ti.

Guillermo Pardo dijo...

A los niños hoy casi no se les educa, dejamos que los moldee la sociedad y luego nos quejamos de que el mundo cambia muy deprisa y de que no se respeta nada. Creo que nuestros padres lo tuvieron más difícil, pero nos dieron un mundo mejor formado.
Saludos y gracias por estar ahí

Aldabra dijo...

cuando nuestros hijos se comportan como los seres humanos que queremos que sean ¡que orgullo!

bicos,
Aldabra