sábado, 7 de junio de 2008

Náufragos sin islas

Cada vez que veo mendigar a un pordiosero me acuerdo de las islas. No para irme de vacaciones, sino para aferrarme a la idea de que todavía quedan.
Las islas son como peldaños en los que nos apoyamos para continuar nuestro camino, territorios por explorar con la esperanza de hallar oasis en los que obtener sorbos para la sed de justicia.
Lo malo de las islas es que desaparecen. Lo malo para nosotros es que olvidamos que un día podemos llegar a ser pordioseros que no encontrarán islas para naufragar.

6 comentarios:

Francisco O. Campillo dijo...

Excelente post... una vez más

Aldabra dijo...

aunque no te lo creas, yo pienso muchas veces en los indigentes... en como se llega a vivir en la calle... porque creo que es de esas cosas que nos puede pasar a cualquiera, aunque parezca disparatado...

bicos,
Aldabra

debemos ser conscientes de todos los infortunios de la vida, no olvidar esa referencia para construir nuestros cimientos, de forma más sólida, si cabe.

entrenomadas dijo...

Bajar a los infiernos es a veces necesario. No con frecuencia. Pero sin duda las islas y los paisajes se ven de otra manera cuando has vuelto.

Bicos,

Waiting for Godot dijo...

Amanecimos poetas hoy. Que bonito. Besitos.

Guillermo Pardo dijo...

Yo no amanezco "poeta", sino chistoso, pero sí me acuesto "poeta". De ese momento salen estos apuntes que no pretenden ser poesías, sino simples reflexiones en las que jugar con las palabras es elemento fundamental.

Gracias a todos y un abrazo colectivo.

entrenomadas dijo...

Vaya, pues acuéstese muchas noches "poeta", tiene buenos resultados.

Bicos,