jueves, 12 de junio de 2008

Vuelve el esclavismo

Los derechos de las personas están siendo sometidos en Europa a una involución que nos lleva, por lo menos, a principios del siglo XX.
Primero, y por hablar de cuestiones recientes, fueron los inmigrantes quienes sufrieron las consecuencias al aprobarse la directiva que permite privar de libertad durante 12.960 horas a cualquier extranjero sin documentos, ¡nada más y nada menos que 180 veces más que a un nacional detenido como sospechoso!
Ahora, tras el visto bueno de los ministros de Trabajo, se pretende imponer, si no lo remedia la Eurocámara, la jornada laboral de 65 horas, es decir, más tiempo en el tajo, menor salario y más paro (¿será eso lo que quieren para comprar voluntades?), nada de conciliación laboral y familiar, arbitrariedad empresarial, más accidentes, menor inversión social y dudoso aumento de la competitividad y la producción, que es lo que al parecer ven de bueno algunos empresarios en la medida.
La directiva se aplicará, como quería Francia, a los contratos de más de diez semanas, en vez de a los de más de cuatro meses como sugería la presidencia eslovena. Esto significa que los que estén por debajo de dos meses y medio no estarán cubiertos por la normativa y no tendrán limitaciones de tiempo de trabajo. El acuerdo se alcanzó por el cambio de posición de Francia e Italia (a quienes apoyan sin condiciones casi todos los países del Este), que decidieron abandonar, tras la llegada de Sarkozy y Berlusconi al poder, la minoría de bloqueo favorable a la Europa social.
La jornada laboral máxima de 48 horas no un derecho conquistado ayer, sino en ¡1917! Corren malos tiempos para los derechos y también para las personas.
Vuelve el esclavismo. Me sumo, pues, a la campaña de NetoRatón 2.0: ¿65 horas? Ni de coña.

Im-Pulso: El Consejo de Empleo carece de reloj y de vergüenza
La Quinta Enmienda: Trabajar 65 horas
10 GoTo 10: ¿Hacia donde vamos?
Enrique Meneses: Legalizar la esclavitud
Disfunción pública: No a la jornada de 65 horas
Mujeres TIC de la AGE: Lo único que ahora importa
Periodistas en Guerra: Internet se moviliza
Norret: ¿Trabajarías 65 horas a la semana?
Cambiemos el Mundo: 65 horas semanales

8 comentarios:

Casshern25 dijo...

¿Y la repercusión que ha tenido en la televisión? Practicamente nulo.

Irreverens dijo...

EStoy con Casshern: lo alucinante es que la noticia se ha dado en plan "pincelada". Anoche me fijé en los telediarios. Apenas me enteré ¡y eso que estaba pendiente de que lo dijeran!

Lo flipo en colores.

Sólo el hecho de que esto se proponga y se debata ya dice mucho de hacia dónde vamos...
:-(

Nanny Ogg dijo...

Bien por la "conciliación familiar", vamos a educar niños huérfanos y a prepararlos para su futura esclavización. Tanta lucha para esto...

Martín Bolívar dijo...

Un retroceso de casi un siglo, una vuelta a los tiempos de la esclavitud. Me preocupa esta falta de criterio europeo.

Guillermo Pardo dijo...

La aprobación de la medida tuvo más repercusión en la Red que en los medios de comunicación tradicionales, quizá imbuidos en la huelga de transporte. De todos modos, al contrario de lo que dice Martín, no creo que falte criterio en la UE, lo que falta es un poco más de sensatez y sobran intenciones de favorecer intereses liberales nada dados a contribuir al coste de los gastos sociales.
Saludos y gracias por vuestra participación.

rosacobos dijo...

Me sumo a todos los comentarios. ¿Qué haremos con nuestros hijos, nuestros ancianos? ¿Que será de las personas que necesiten atención especial?. Porque paralelamente a esta propuesta nadie ha realizado otra en la que, en contrapartida, se amplien o se mejoren ayudas de tipo social que puedan paliar las consecuencias de estar todo el día trabajando.

Horrible, horroroso ... increíble en el siglo XXI.

Morgana dijo...

el trabajo no libera, como estaba escrito en la entrada de los campos de concentración nazi, sino, en general, todo lo contrario. Es un mal menor que debemos asumir, pero debemos intentar reducir su duración y su intensidad al máximo.

La vida es otra cosa. Y a veces nos hacen creer que la Vida, con mayusculas, es algo secundario.

Guillermo Pardo dijo...

Estoy de acuerdo, Morgana, la vida es otra cosa y nada secundaria. Y vivir lo mejor posible, en el sentido saludable, es lo principal, incluso para quienes de boca para fuera dicen lo contrario.
Rosa: No entiendo muy bien esta iniciativa y cada vez que leo sobre ella y lo pienso, mi mente no deja de viajar en el tiempo... hacia atrás.

Saludos y gracias por vuestras opiniones.