martes, 25 de noviembre de 2008

En la caverna

Hay estadísticas que lo dejan frío a uno, pero hay otras que, por el contrario, lo dejan pasmado.
En este último caso podemos situar esta afirmación, extraída de una estadística, de que sólo el 2,7% de la sociedad considera "grave" la violencia machista. A mí lo que me parece socialmente grave es que ese porcentaje sea tan bajo.
Si no es grave que muelan a palos a tu madre, violen a tu hermana o dejen sin dientes a tu abuelo, ¿qué es grave? ¿Que Fernando Alonso no haya ganado el último campeonato de fórmula 1?
Sigue fallando la educación, especialmente en el hogar, pero también en este caso la conciencia, la consciencia y la percepción.
Falla la conciencia porque no existe reconocimiento de culpa en el acto de maltratar a nuestras mujeres. Pegar, golpear, sigue siendo a menudo ejemplo de masculinidad, muchas veces utilizada en contraposición al concepto de femineidad tan en boga para definir al varón molón y enrollado, que genéticamente ni existe ni existirá. Los comportamientos se aprenden y sólo después de miles de años de aprendizaje se sistematizan en el código genético. En ese sentido, estamos en la caverna.
Falla la inconsciencia porque sólo los inconscientes son presa fácil del sentido del ridículo en que se ven sumidos por "consentir" relaciones de igualdad, equilibrios de poder allí donde atávicamente impera la ley del fuerte.
Falla la percepción porque socialmente todavía se sigue aceptando que el maltratador es también una víctima atenazada por las circunstancias, sean exógenas (drogas, alcohol...) o endógenas (carácter, enfermedad...).
"Si te pegan, defiéndete". Lo escuchamos constantemente desde niños. Ante tal tesitura, no queda, inconscientemente, más respuesta que la violencia, aunque la que se utilice contra uno no se más que verbal.
Ante reacciones así y estadísticas como la señalada no queda más remedio que pensar que vivimos, en efecto, en la caverna.

Foto: Reuters

Han escrito sobre el tema:
Congo y yo: Urxencias / Urgencias
Cristóbal Ramírez: Violencia de género: ¡enhorabuena España!
Lápices para la paz: Se puede salir de la violencia de género

4 comentarios:

Félix Soria dijo...

Ya ves, de un tiempo acá todo cuanto ocurre es responsabilidad de la Administración o de alguna fuerza oculta incontrolable que... Penoso. Nadie es responsable de nada.

Alicia Mora dijo...

Hola Guillermo,
efectivamente falla el sistema educativo.
Pienso que se debería trabajar en la perspectiva de género desde que los niños y niñas sean pequeños, su proyecto de vida, su identidad basado en el respeto con el semejante....
Como he escrito en Lápices, realizando un curso de violencia de género en adolescentes, los profesores, altamente cualificados y (escasamente en número de ellos) nos dejaba la piel de gallina cuando contaba lo poco que se está haciendo en las escuelas, talleres de padres, colectivos de adolescentes......y los casos que hay de maltrato en niñas-mujeres.
Con todo esto, no puedo decir que estoy contigo, estamos en la cavernas.
Un abrazoo

entrenomadas dijo...

Por mucho que las adornen, las cavernas son cavernas y sí, en estos tiempos están tristemente superpobladas.

Un kiss

M

Aldabra dijo...

Muchísimas gracias por enlazarme pero sobre todo por tu denuncia. Todos los "violentados: madres, padres (que aunque menos también los hay) y esas pobres criaturas que lo ven todo sin saber que les espera el resto de su vida con esa lacra.

biquiños,

p.d.: me da muchísima tristeza pensar en todo eso pero es necesario recordar y no mirar para otro lado.


Me da mucha