lunes, 12 de octubre de 2009

Y tú, ¿de dónde eres?

El español es un pueblo mal educado, socialmente atrasado y desconfiado, proclive a meter las narices en los asuntos ajenos, pero muy celoso de los suyos.
Mal educado porque, entre otras razones, rara vez saluda al encontrarse con otras personas (en la sala de espera del médico, sin ir más lejos), y cuando lo hace suele soltar un "¡hola!" más propio de colegas y compañeros que de un saludo cordial entre desconocidos.
Pero también es racialmente mal educado y poco discreto. Unos cuantos posts atrás conté mi experiencia cuando vi por primera vez un negro. En mis encuentros sucesivos con ellos nunca se me ocurrió preguntarles de dónde eran, quizá porque esas cosas fluyen sin necesidad de someter a nadie a interrogatorios personales.
La mayoría de los negros que entrevisté para mis informaciones y reportajes me contaban que se sentían incómodos cuando alguien les preguntaba por su procedencia, especialmente aquellos que son tan españoles como cualquiera, pero con piel negra. Es comprensible, les decía, porque durante decenios hemos sido la reserva espiritual, moral y cultural de Europa. Pero ya no hay excusa ni más reservas que las del buen vino.
Deberíamos aprender, ya que no nos enseñan, a respetar la privacidad, la individualidad, la diferencia, ser igual de celosos con la identidad ajena como lo somos con la propia para no hacer pasar a nadie por vergüenzas que no querríamos sentir nosotros en tierra extraña.
Quizá, como sugiere en este reportaje, sea cuestión de miradas. Entonces, quizá también, deberíamos aprender a ser un poco ciegos.

5 comentarios:

A Lareira Máxica dijo...

Servidor é un firme defensor do dereito á intimidade. Sí, ese que se pelexa co dereito á liberdade de información (artículo 20 da Constitución creo).

Sempre adoito a ser respetuoso coa xente e co que ela me conta Sí, é o meu traballo. Moitos dirán que me pagan por iso, pero coido que hai xente que pensa que iso do secreto profesional é unha tontería. Non. Poderase dicir o pecado pero nunca, endexamais o pecador.

E sempre poño o mesmo caso: se alguén se vai a confesar unha Igrezxa, ¿gustaríalle que despois o sacerdote andivera divulgando o que lle contou?

Bueno, que me desvío do tema. Poñía este exemplo porque vivimos nunha sociedade que degusta Ventanas Indiscretas e Grandes Hermabazofias. Nunha sociedade onde o ruxe ruxe alimenta os estómagos de moita xente ociosa, malintencionada ou que adica o seu tempo a cousas que non debería.

Nunca entendín o porque do racismo, sobre todo nunha poboación como a galega que viviu na emigración. Agora tés que escoitar comentarios do estilo: "eu non son racista, pero eses que veñan en pateras quítanlle o traballo á xente de aquí" ou algo polo estilo.

Pero nunca hai mellor forma de entender as cousas que poñendo na pel do outro ou outra e empatizando aínda que sexa por uns minutos. Logo, ¿pensaremos o mesmo?

España ten moito que aprender. Para empezar, eliminar telelixo televisivo ¿que reporta? audiencia, pero nada máis. ¿E iso a quen beneficia? ¿É educativo? ¿Fomenta a violencia nalgúns casos? Pero claro, como non lle toca o bolsillo ós da SGAE non é malo....QUE CABREO!!!!

Saúdos Máxicos, amigo
Carpe Diem

tagskie dijo...
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Pablo dijo...

Hola, me ha parecido muy interesante el artículo de El País. Inicialmente que hablaras de los españoles como mal educados, socialmente atrasados y desconfiados me dolió un poco, me pareció exagerado. Pero en el artículo hay testimonios que me sonrojan un poco. Imagino que cualquier oriental podría decir cosas parecidas. De algún modo tenemos que aprender a ser muchos y diversos y todavía nos falta práctica. En el fondo me resisto a creer que no podamos conseguirlo. Gracias.

Aldabra dijo...

Bueno, la verdad es que duele un poco leer el principio de tu artículo porque tampoco hay que generalizar. Habría que hacer una exhaustiva estadística y luego ya veríamos.
Pero en lo que estoy de acuerdo es en que a la gente le gusta mucho saber de la vida de los demás, por decirlo finamente, ¿qué tal si muchos probaran a morderse un poco la lengua?, si no aprietas mucho no duele.

Todavía nos queda mucho por aprender y por educar, al mismo tiempo, porque atrás vienen estas nuevas generaciones que miedo me dan, parece que sueltan siempre sapos y culebras por la boca.

biquiños,

Guillermo Pardo dijo...

No debería doler a nadie que alguien crea que, en términos generales, sus compatriotas son unos mal educados y socialmente atrasados. No hay más que viajar un poco para confirmarlo. Sin embargo, reconocemos que nos queda mucho por aprender. ¿Aprender qué? ¿A decir "buenos días", "buenas noches", etc. cuando nos cruzamos con alguien? Esas cosas ya están aprendidas, pero hay que tener el decoro, la decencia y el deseo de ponerlas en práctica. En España eso, compañeros, cuesta mucho. Aunque nos duela reconocerlo.
Saludos, gracias y abrazos.