viernes, 4 de diciembre de 2009

No somos cisnes, sino tiburones

Algunas noticias nos hacen ver lo peor que hay en nosotros. Nos desnudan con la precisión con que un bisturí nos secciona la piel.
En Lugo han sido imputadas alrededor de 200 personas por esclavizar a 500 inmigrantes. En fría, proporcional y demagógica matemática, toca a más de dos esclavos por esclavizador. Aterra pensar que aquí al lado, frente a tu casa, tu vecino tiene un par de negros que trabajan para él de sol a sol, sin días libres, sin documentación ni salario o, a lo sumo, por diez euriños diarios... Algo por lo que pondríamos el grito en el cielo si fuésemos nosotros los esclavizados. Aterra saber que ni siquiera les daban de comer, que los tenían malnutridos, que les robaban y los estafaban para traerlos a España, y que el principal mantenedor de la ignominia es otro inmigrante. El humillado que convierte la propia afrenta en su modo de vida.
¿Qué clase de seres somos? ¿De qué civilización procedemos? ¿Qué cultura nutre nuestros valores? ¿En nombre de qué religión humillamos? ¿Se llama dinero esa religión? ¿Cuánto dinero puedes ganar o ahorrar teniendo un esclavo en casa?
Seguramente hay muchas posibles respuestas a semejantes dudas. El protagonista de "Up in the air" dice que, pese a lo que creemos, no somos cisnes, sino tiburones para las personas. Mordemos, despellejamos, cercenamos y despojamos. Cualquier clase de violencia justifica nuestro objetivo, cualquier medio nos lo pone al alcance.
El protagonisma de esa película se dedica a despedir gente, que es una manera de convertir a las víctimas en esclavas de la pobreza. Se alimenta de eso. Es un profesional de la mala noticia, el mensajero de los cobardes, que vive en el aire 300 días al año y recorre Estados Unidos en avión para ejecutar sentencias de una punta a otra del país. ¿Y sabéis cuál es su máxima ilusión? Reunir los diez millones de millas como viajero habitual con que las compañías aéreas premian la fidelidad.
Viste como un cisne, pero se comporta como un tiburón. Un tiburón en cuya mochila cabe metafóricamente la vida. La vida de cualquiera de nosotros.

2 comentarios:

Aldabra dijo...

respecto a la noticia, impactante, increíble, indecente, ignominiosa...

respecto a la peli, ya tengo ganas de verla, pero aún tenemos que esperar unos meses.

biquiños,

Guillermo Pardo dijo...

La peli llegará en navidades, creo. Gracias por la visita y el comentario. Bicos.