jueves, 11 de febrero de 2010

Periodistas en el diván

"Salvar un periodista" suena a título de película, pero es un reclamo dramático que corresponde al nombre de una organización creada para ayudar a profesionales de la información quemados en el fragor de una idealización cinematográfica.
A esta profesión se han acercado, y se acercan, muchos jóvenes estimulados por una imagen idílica que presenta al periodista como lo que no es, de ahí la posterior decepción y el queme causado por la frustración de expectativas nunca bien medidas. Testimonios de antiguos profesionales así lo indican.
El periodismo es una profesión tan noble y tan canalla como cualquiera. Depende de quien la ejerza, de la formación personal y profesional, de la capacidad para adaptarse a la realidad que conlleva su ejercicio, de la integridad moral de quien la desempeña y del valor que se tenga para renunciar a ella cuando se siente que ya no vale la pena o que se ha tocado fondo. Ni el periodismo es un producto de Hollywood ni el periodista una estrella de cine, sino, por regla general, un asalariado. Y punto.
He conocido a muchos periodistas que han tenido que recurrir al diván al darse cuenta de que ni se han comido ni se van a comer el mundo, sino de que el mundo se los come a ellos.
Yo he sido uno de ellos, y tengo que reconocer que la culpa ha sido mía, no de la profesión.

3 comentarios:

Aldabra dijo...

HOY EN DÍA se pueden crear campañas para festejar o salvar lo que sea, incluso a un periodista.

Sinceramente os imagino personas como cualquier otras. Eso sí, admiro muchísimo vuestra profesión porque me gusta escribir, crear un texto de entre varios, resumir, titular, buscar noticias que puedan interesar... en una palabra transmitir.

La frustración nos alcanza a todos, según las épocas las llevamos mejor o peor.

Respecto al diván, eso también es un mito. Pues cuando acudí a algunas de esas consultas para alejar mi frustración y más cosas, siempre estuve sentada en una silla. Lo del diván también es muy peliculero.

La mejor terapia es contentarse con lo que tenemos, agradecerlo, intentar mejorarlo si es posible y VIVIR, sin más, día a día.

biquiños,

p.d.: yo también tengo el vicio de leer (aunque tan sólo sea una hoja) antes de intentar dormirma y a veces también me quedó dormida recostada, con la luz encendida, las gafas tiradas en la alfombra y el libro cerrado sin el marcapáginas en su sitio.

Guillermo Pardo dijo...

Creo que, como digo en el texto, muchas personas se hacen expectativas desmesuradas sobre las profesiones en general, y sobre el periodismo en particular. El batacazo en algunos casos es tremendo porque, al fin y al cabo, toda profesión, para que pueda desempeñarse, debe regirse por normas empresariales, muchas de las cuales no casan, ¡mira por dónde!, con el ejercicio periodístico. Gracias, bicos y buen finde.

Anónimo dijo...

Quién está detrás de 'Salvar Un Periodista'

http://salvarunperiodista.wordpress.com/2010/02/15/quien-esta-detras-de-salvar-un-periodista/