miércoles, 19 de enero de 2011

Carne de pederastia


Viendo lo que son capaces de hacer algunas publicaciones para mantenerse en la cresta de la ola del mercado y alimentar la ambición, la codicia y el ego de quienes las dirigen, financian y apoyan -modistos, diseñadores y empresas incluidas- se llega a la conclusión de que la declaración universal de los derechos del niño es puro papel mojado.
Si descorazonador es eso, más lo es aún que se permita la venta de esa clase de textos e imágenes y que haya gente que las compren hasta agotarlas. ¿Cómo se puede permitir el secuestro judicial de publicaciones que supuestamente atentan contra el honor de un jefe de Estado y no hacer lo mismo con las que utilizan de manera obscena a los niños?
La libertad es un bien preciado e irrenunciable, pero la protección de la infancia no puede estar sometida al criterio que cada cual tenga de su derecho a publicar lo que quiera. El sentido común debe imponer límites. Y si no, alguien debería impedir por decreto semejantes obscenidades.
Vestir a las niñas como mujeres y otorgarles atributos propios de adultos para comerciar con su imagen no implica únicamente robarles la inocencia y la infancia, sino también convertirlas en objetos eróticos y exponerlas al uso y abuso sexual.
El fomento de la pederastia debería castigarse tan severamente como las apologías de signo detestable.

3 comentarios:

Aldabra dijo...

no estaba enterada de este "escándalo" pero viendo las fotos siento vergüenza y mucha tristeza de que algo así suceda.

lo dices bien, Guillermo, "puro papel mojado", total y absoluta hipocresía.

¡que pena!

y me pregunto ¿y que hay de esas madres que permiten comerciar así con sus hijas? ¿es que no hay quien las castigue?

biquiños,

Félix Soria dijo...

¿Dónde está la Secretaria de Estado de Igualdad, el Defensor del Menor, las autoridades ejecutivas y judiciales?

entrenomadas dijo...

Qué espanto!