miércoles, 27 de julio de 2011

Lo peor de las vacaciones...

...para los empleados es que son una prueba evidente de que nadie es imprescindible.

4 comentarios:

Pierre Miró dijo...

No lo digas muy fuerte, que hay empresarios que se lo toman a pecho y no están los tiempos para darles muchas pistas.
Salud

Guillermo Pardo dijo...

No creas, Pierre. No les interesa lo que yo tenga que decirles ni mis ideas, que las tengo y buenas. A ellos no les interesan las ideas, pues de lo contrario cada empresa tendría su laboratorio de ideas. Les interesa el dinero, y por eso echan a la gente en lugar de buscar soluciones con buenas ideas que aporta, exclusivamente, la gente.
Saludos y gracias por tu comentario.

Aldabra dijo...

No sabes lo triste que es sentirse un número más, un número cualquiera (independiente de que hagas mejor o peor tu trabajo), y hablo de lo que conozco, la Admón. Lo hagas bien o mal, cumplas o no, todos llegamos a final de mes para cobrar del mismo sitio, sin aliciente alguno de que puedas o no recibir una recompensa por la labor bien hecha. Lo privado está mal, lo comprendo, pero todavía quiero creer que existe alguna empresa en la que te premian (no económicamente, a veces tampoco es necesario) por tu dedicación.

En fin... Cada uno tiene lo que tiene y yo estoy contenta, a pesar de los pesares.

biquiños,

p.d.: y sí que existen personas a las que tus ideas le interesan y le aportan, a mí, sin ir más lejos pero no soy empresaria si no una mujer anónima, sin más.

Pablo dijo...

¿Y qué me dices cuando se van los jefes y todo funciona igual o mejor?