domingo, 2 de diciembre de 2007

Decimos que no somos racistas, ellos dicen...

David Lei Chen, chino nacido en España, estudiante de Derecho y Periodismo: A nadie se le ocurre gastarle una broma de mal gusto a un marroquí, pero se ríen de los chinos en su cara.

Celia y Dictino, padres de Dominique, malgache, y de Natnael, etíope: De bebés todo son piropos, pero cuando dejan de ser "muñequitos negros" ya no gustan tanto a la gente.

Bahira Abdultif, intérprete, traductora y profesora de idiomas de origen iraquí: Cuando quieres alquilar un piso, te cuelgan el teléfono en cuanto perciben que tienes acento extranjero.
Muriel Altunaga, arquitecta cubana: Lo peor de ser cubana y negra en España es que muchos hombres lo asocian con algo sexual.

Yolanda Villavicencio, colombiana, diputada del PSOE en Madrid: Sé que me valoraban, pero creían que si yo daba la cara como jefa se arriesgaban a perder clientes.

Papy Sulvain, congoleño, licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Pontificia de Salamanca: Algunos de mis amigos españoles llevan mal que una blanca esté con un negro. Les cuesta entenderlo.

El reportaje de XLSemanal me parece interesante, y aunque destaca aspectos negativos de las experiencias de estas personas (podrían haber resaltado los positivos, ¿no?), ellas mismas reconocen que en cuanto ha habido acercamiento, conocimiento mutuo, cambiaron para bien muchas cosas.
Para mí esa es la clave, junto con la educación, para erradicar la xenofobia y el racismo.

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Da que pensar...
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El racista no nace, se hace y, por lo tanto, se puede deshacer. Tomás Calvo Buezas, director del Centro de Estudios sobre Migraciones y Racismo
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10 comentarios:

Jluis dijo...

Estoy de acuerdo Guillermo. El contacto es la clave.

La experiencia cotidiana, la conversación sobre inquietudes comunes, la participación conjunta en un evento, el hacer cola a la vez, el preguntar en la pescadería sobre como hacer mejor esto o lo otro, y que te responda tanto una vecina de toda la vida, como un nuevo vecino.

Un abrazo.

entrenomadas dijo...

Sí, yo también coincido, el contacto es la clave, y también la predisposición de cada un@. Los gestos, chistes, prejuicios adquiridos hay que ir dejándolos por el camino.
Decía "Einstein que es más fácil deshacer un átomo que un prejuicio".
Y que razón tenía. Yo lo del átomo no lo sé, pero lo de los prejuicios, sí.
ABAJO CON ELLOS, son un pozo de porquería y el camino más recto a la locura y el racismo.

Kisses, sws, bacci, besos, pócha

Anónimo dijo...

tambien creo que el que se manifiesta de forma racista ademas simultaneamente se esta afirmando de alguna manera como perteneciente de un grupo... patologicamente. Es lo mismo, es la misma necesidad que se manifiesta en la tribuna de futbol, cuando se le grita cosas al cuadro opuesto. Y es lo mismo cuando en las elecciones se vota mas por pertenencia que por conciencia. Tres ejemplos que se fundan en lo mismo, que tienen una misma raiz y esa raiz es el ego, mientras se intente solo que no haya racismo lo unico que se va a lograr es un mayor antagonismo como consecuencia. Busquemos las formas tradicionales (que existen en todas las culturas) de diluir el ego y como consecuencia vamos a diluir el racismo.

Pablo Caravia

Desesperada dijo...

quizá en el reportaje buscaban más destacar la parte racista, de ahí que hicieran más hincapié en ella. es un interesante ejercicio de reflexión, en todo caso, valorar cómo afrontamos cada uno la relación con quienes vienen de fuera. bicos.

Martín Bolívar dijo...

Conozco el caso de un argentino, titulado en Periodismo en Buenos Aires, donde ha ejercido la profesión en lugares tan importantes como la Editorial Atlántida, y que ha tenido problemas para trabajar en España, ahora es redactor de un periódico, estuvo previamente en otros dos, pero le hacen la vida imposible, le desvalorizan y sólo le encargan trabajos intrascentes. El racismo laboral también existe, aunque el trabajador pueda llegar a tener posiblemente una capacidad superior a la de sus compañeros.

Anónimo dijo...

Un reino pequeño, de poca población,
no emplearía todas sus cosas.
Los habitantes temerían la muerte
y no se alejarían en largas expediciones.
Aunque tuvieran bancos y carros,
no los utilizarían.
Aunque tuvieran armas y corazas,
no las mostrarían.
El pueblo volvería a ocuparse
de anudar cuerdas.
Y encontraría sabrosa su comida,
buenas sus ropas,
tranquilas sus casas,
alegres sus costumbres.
En dos reinos vecinos,
tan cercanos que mutuamente se oirían sus perros y gallos,
las gentes morirían muy viejas
sin haberse visitado jamás.



este es el poema numero 80 del taoteking
lo que muestra es otro punto de vista del mismo tema... pues que pasa en el lugar de origen de una persona que hace que ésta decida irse? con esto no estoy apoyando al racismo. Simplemente me apena que las personas se tengan que ir sea por la razon que sea, se van siempre con nostalgia y los que quedan quedan siempre con tristeza. En todas partes hay cada vez mas problemas para conseguir trabajo pues la produccion industrial suplanta cada vez mas efectivamente al ser humano... a su vez las mujeres al entrar al mercado laboral masivo tambien incide en la situacion... y no es culpa de la mujer... de quien es la culpa? alguien me lo podria señalar? pues qui.ero hablar con él.

Pablo caravia

cacho de pan dijo...

ES QUE A VECES, CUANDO EST�S EMPEZANDO A SER SIMP�TICO YA TE HAN DEJADO LA CARA HECHA UN ASCO A TROMPADAS.

Guillermo Pardo dijo...

No sé dónde leía estos días que una familia rumana no salía de su asombro cuando en una ciudad próxima a Madrid le pidieron dos euros por cinco kilos de patatas, cuando en su país les habrían costado tres veces más. Esa familia vive en dos habitaciones con otra familia rumana y consideran que ahora viven dignamente, en palabras del patriarca. Eso explica en parte, Pablo Caravia, por qué lo dejan todo por encontrar algo que creen mejor. Bienvenido y gracias, como gracias también a los demás por vuestra participación. Saludos y abrazos.

Anónimo dijo...

el encuentro tanto individual como masivo se puede ver como una posibilidad de elevacion.
en todas las sociedades hay personas mas elevadas y personas mas burdas, es facil reconocerlo en la nuestra, sea cual sea esta.
en el encuento viendolo asi se puede dar que tendamos a comparar lo mejor de nuestra cultura con lo peor de otra, con lo cual sentiriamos nuestra superioridad, irreal, a la vez que a la inversa sentriamos que somos inferiores, lo cual tambien es falso, pues en todas las culturas hay santos. Un santo en una cultura genera incomodidad en la poblacion en general, por eso hoy esta resultando mas facil acercarse a santos de otras culturas ya sea porque emigremos o porque hay santos que vienen a nuestro vecindario.
Simultaneamente el mundo esta siendo un lugar cada vez mas agresivo, desde el punto de vista de la medicina china en donde los acontecimientos universales influyen en cada uno de nosotros, la agresividad ha aumentado no solo como proceso humano si no que ha influido especialmente la colicion alla por el 98 de un garn meteoro en la superficie de jupiter el cual se relaciona con la misma cualidad energetica de nuestros higados haciendo que tengamos una tendencia mayor a la ira, esto no es ni pesimista ni catastrofista ni determinista pues el saberlo nos da capacidad de respuesta, debemos individualmente estar atentos y buscar incentivar actividades que tiendan a serenarnos... lo cual es sin duda ir a contracorriente.

un ejemplo de esto se da en el siguiente video:

http://youtube.com/watch?v=pbAVXSrVJZ8

pablo caravia

Waiting for Godot dijo...

Yo nunca me he sentido discriminada, supongo que si alguien es racista, el problema es del otro, no mío. Besos.