miércoles, 7 de mayo de 2008

Expulsados del ¿paraíso?

La Unión Europea está a punto de aprobar la llamada Directiva de Retorno, conocida ya como "directiva de la vergüenza", por la que se regulan las condiciones para expulsar de territorio comunitario a unos ocho millones de personas indocumentadas.
He escrito "personas", no "inmigrantes" ni "nacionales de terceros países", como eufemísticamente también se les denomina en el texto comunitario, porque para mí este es un drama personal más de los muchos que afectan a esa gente cuya hambruna y calamidades los gobiernos prefieren costear con nuestros impuestos, vía "ayuda humanitaria", para alardear en etapa electoral, antes que tratar de ayudarles a resolver los problemas que desde el primer mundo se les han creado y trabajar para que sus países sean alimenticia, jurídica, educativa y económicamente suficientes. Ya sé que es pedir pedir mucho y, además, pedir peras al olmo. Pero es lo que creo que hay que exigir.
La expulsión de esos ocho millones de personas de Europa, que muchos consideran un paraíso, puede suponer la condena a la miseria más absoluta de otros tantos millones de familias en todo el mundo, que verán cortado así el grifo que en forma de remesas económicas reciben para salir adelante en su tierra, lo que, por otra parte, contribuye a evitar migraciones más numerosas.
Con ser eso grave, no lo es menos el hecho de que la mencionada directiva comunitaria establezca la privación de libertad durante 18 meses (gentileza de Sarkozy y Berlusconi) para quienes sean declarados indocumentados, lo que convierte a los "irregulares" en una nueva clase de delincuentes cuyo delito es escapar de la miseria, de la muerte, del hambre o de las tres cosas a la vez. El castigo, al que se añade la prohibición de regresar al país de expulsión antes de cinco años, se amplía a los menores no acompañados. ¿Dónde están los derechos fundamentales de las personas? ¿Y los de la infancia?
Puede entenderse que los estados se organicen contra los flujos migratorios incontrolados para evitar que sus sociedades se vean afectadas por las consecuencias, pero no me parece aceptable que se denigre a las personas por carecer de carné de identidad.

Entrenómadas: Paraísos de barro
De Vuelta y Media: Europa y la directiva de la vergüenza
Quilombo: No al encierro y expulsión de inmigrantes

7 comentarios:

Elena dijo...

Me sumo a tu indignación y poco más tengo que decir. En unas cosas tan avanzados y para otras... Saludos, Guillermo.

entrenomadas dijo...

Querido Guillermo,
estaba preparando algo sobre esta pésima medida, pero entre la experiencia Berlusconiana y las horas bajas no me sale nada. Por suerte acabo de entrar en tu casa. La indignación compartida parece mitigar un poco la rabia, sólo un poco.

Subiremos tu post. Es lo que quería explicar yo, sólo que tú lo has hecho de forma inmejorable.

Un beso rabioso,

De las dos,
Sussa y Marta

Cruxens dijo...

Qué pena me dá. O soño da Europa pacífica e solidaria que tiveron os precursores da "U.E." estase convertendo nun pesadelo.
Un paso máis na escalada racista e insolidaria dos paises "desenvolvidos?". Primeiro aproveitámonos dos seus recursos, e logo non queremos que veñan reclamar o que lles pertence. Qué pouca memoria temos que xa non lembramos que nós tamén fumos inmigrantes!
.Esperemos que non saia adiante esa lei...
Aburiño!

Irreverens dijo...

Siempre fuimos hipócritas, Migra, pero es cuando nuestro estado del bienestar se tambalea que nos quitamos la careta...
:(

Nanny Ogg dijo...

Se nos llena la boca de libertad y de igualdad pero cuando toca demostrar según qué cosas todo se esfuma en el aire... ¡qué pena!

Martín Bolívar dijo...

Hay dos cuestiones terribles en esta nueva situación que se plantea en Europa sobre la inmigración ilegal. En primer lugar, la falta de intervención judicial para meter en prisión a un inmigrante ilegal, aparte de la posibilidad de que menores puedan ser arrestados en cárceles con mayores, si no he leído mal. De todas formas, es incomprensible que se tomen estas decisiones mientras, por otro lado, se apoya a que las multinacionales sigan haciendo sus grandes negocios en el mundo desarrollado o que se apoyen a países como China, donde no se respetan los Derechos Humanos, pero todo mundo va a hacer sus negocios con los Juegos Olímpicos, o bien se preprara para futuras negociaciones comerciales, sin ni siquiera protestar por la falta de libertades fundamentales en el país asiático.

Guillermo Pardo dijo...

Entrenómadas: vuestra reflexión sobre mi post en vuestro blog está muy bien, pompas de jabón al margen. Me sumo a ella también.

Cruxens: certo, e confiemos en que o pesadelo non o sexa para nós tamén cando nos vexamos obrigados a alimentar a todos eses millóns e moitos outros máis.

Martín: lo de la justicia europea es patético.

Saludos y gracias a todos por vuestras visitas y aportaciones.