miércoles, 16 de julio de 2008

Parábola del país y el barco

Dice el presidente Zapatero que hay que estar tranquilo y tener confianza, que la economía del país está preparada para soportar las turbulencias del mercado y que saldremos adelante porque la caja es lo suficientemente fuerte como para que no reviente.
El presidente Zapatero debería decirles esas cosas a quienes han visto cómo reventaba su caja, que también creían fuerte y con la solvencia necesaria como para soportar la explosión. Y debería decírselo a sus familias para que tuviesen ánimo y no sucumbiesen a un pánico que ya se ha apoderado de ellos.
Aunque me gustaría oírle decir otras cosas, creo que, con la que está cayendo, el presidente tiene razón al decir lo que dice.
Imaginemos al capitán de un trasatlántico en el momento de irrumpir en los salones del buque durante la cena y, tras pedir que le presten atención, oírle gritar: "Señoras y señores, ¡el barco se hunde!". ¿Cuál sería la reacción de los pasajeros?
Bien, pues nosotros somos los pasajeros.

2 comentarios:

Aldabra dijo...

Dijo el Capitán:

Señoras y señores, hemos descubierto una pequeña vía de agua en el casco del barco que nuestros eficientes técnicos ya están reparando. Pero en previsión de que pueda haber algún contratiempo vamos a ir todos abandonando el barco. Pónganse los chalecos salvavidas y diríjanse a los botes: los niños y los ancianos primero. Luego se alternarán un hombre y una mujer, o una mujer y un hombre. Que no cunda el pánico porque estoy seguro que no va a pasar nada. Esto no es una crisis ni nada que se le parezca, sólo es una pequeña vía de agua. ¿Recuerdan aquello de "pequeños hilos de plastilina" que dijo Rajoy cuando lo del Prestige, pues es como eso pero en economía. ¿Lo entienden? Pues yo lo veo clarísimo.

Sólo organizamos todo ésto por pura precaución"

Y yo me digo a mí misma: "menos mal que los funcionarios estamos mal pagados con crisis o sin ellas, así no notamos tanto los cambios. Si es que es una suerte después de todo"... Y esto más que queja es broma. Creo que hoy por hoy somos los grandes "afortunados" (y lo pongo entre comillas porque entrar por oposición no es nada facil) dada la inestabilidad tan grande que hay en los puestos de trabajo.

bicos,
Aldabra

¡¡resistiremos!!

Guillermo Pardo dijo...

Claro, Aldabra,tendremos que resistir. Para lo contrario hay tiempo todavía.
Un beso.