viernes, 19 de febrero de 2010

¡Váyase, señor Aznar!

Sea coherente con su receta. Y si le queda un poso de decoro, tenga el valor de renunciar a sus privilegios de Estado, que todos estamos obligados a pagarle.
La experiencia y su bochornoso gesto de ayer en la Universidad de Oviedo demuestran que no está usted preparado para llevar con dignidad la representación con que le investimos.

3 comentarios:

Yassin dijo...

Está demostrada la categoría moral del sujeto.. ya desde hace tiempo

T.M. dijo...

y tanta gente joven aplaudiéndole.....madre mía.....

Aldabra dijo...

no es un gesto propio de un ex-presidente, sin duda.
bicos,