viernes, 18 de noviembre de 2011

1.- Jornada de presión

A medida que se acercan las elecciones del domingo aumenta la presión sobre los electores para que voten (¿con miedo?) "como mandan los cánones" (es un decir tradicional) y no se produzcan desmanes en las urnas que den al traste con la gran patraña de la que desde hace años se benefician los que elaboran, cocinan y se comen el pastel. Un par de ejemplos. Solo dos, y bien fresquitos, para no aburrir:

1) La prima de riesgo sobre la deuda soberana española superó hoy por primera vez los 500 puntos con respecto al bono alemán. ¡Vaya, hombre, qué casualidad, y a dos días de las elecciones!
2) Un alto representante de los empresarios le ha enviado un recadito a Rajoy a través de la prensa y en una jornada con periodistas (mayor altavoz, imposible) para que se deje de sentimentalismos y se ponga el traje de faena. ¿También casualidad?

Lo de este señor empresario merece una reflexión aparte. Olvida que, a diferencia de la Guinea de Obiang o la Birmania de Fu Man Chú o cómo se llame su dictador presidente (con todos mis respetos para los hermanos birmanos), España es una democracia y que, como tal, no se pueden saltar las leyes a la torera para satisfacer a los malos empresarios en su premura por acumular más ganancias a costa de aumentar la productividad con salarios más bajos y peores condiciones laborales, para luego cerrar la empresa "por causas objetivas" o llevar la producción al Magreb o al sureste asiático para vender en Occidente a precios de oro lo que pagan en Oriente a precios de miseria.
Ese señor representante de los empresarios debería saber, si lo ignora, que el señor Rajoy no podrá hacer lo que la CEOE quiere que haga hasta que sea investido presidente, lo que puede ocurrir si gana las elecciones del domingo y solo cuando se cumplan los plazos legales establecidos. Y eso no será, desde luego, el 21-N.
Pero, ¡qué coño!, por presionar que no quede.

Actualización:
Ahora resulta que lo de los 500 puntos fue un "error técnico" que se le imputa a las agencias de información financiera Bloomberg y Reuters. Un "error" que se mantuvo varias horas durante las cuales en el ámbito financiero se siguió operando como si la prima de riesgo española fuese mayor que la italiana y, por tanto, España estuviese a punto de ser "rescatada" y su economía, intervenida. Nada, un "error" sin importancia que ha seguido aportando jugosos beneficios a los causantes del "error técnico".

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