martes, 24 de enero de 2012

¿Qué es más importante que las personas?

La pregunta suena extraña y las que se hacen ya no son de ese contenido, sino de este otro: ¿cómo vamos a salir de esta?
Entre déficits, ajustes (siempre negativos), corruptelas y especulaciones nos pasamos la vida distraídos y nos olvidamos de vivir, que es más que ganar, prosperar o atesorar.
Y porque nos olvidamos de vivir nos hundimos cada día un poco más en el pozo de la desesperanza y nos entregamos a enemigos que engordan sus bien custodiadas cuentas a costa de nuestros cada vez más exangües presupuestos.
¿Cómo es posible que haya que estrujarse y vaciarse tanto para conseguir algo tan económicamente insignificante en momentos en que se nos birlan millones para sostener esta farsa de ladrones sin cuartel?
La respuesta está en la misma pregunta del título.

2 comentarios:

Nicolás dijo...

Nada hay más importante que las personas.

Guillermo Pardo dijo...

Está claro que estamos equivocados, Nicolás. Un saludo.