viernes, 2 de mayo de 2008

Primero de Mayo, muro de lamentaciones

Transcribo de Im-Pulso:

[...] El poder real de los sindicatos ya roza el cero, y el poder real de los gobiernos es el que les da su voluntad política: cero. A estas alturas cabe concluir que los partidos de gobierno habidos hasta la fecha (UCD, PSOE, PP) no han sabido, podido ni querido poner en valor el trabajo. Y cabe preguntar: ¿Alguna vez han legislado o adoptado medidas rigurosas, ¡efectivas!, para evitar que siempre acaben pagando los mismos? Banca y grandes empresarios son los únicos beneficiados en época de vacas gordas y los menos perjudicados cuando la vaca de la economía adelgaza. ¿Soluciones? Las hay, pero ningún gobierno ha tenido la voluntad política de aplicarlas. Tampoco el PSOE... Y mejor no hablar de los 400 euros. El Primero de Mayo ya es lo que no debería ser: una jornada festiva que, como este año, permite habilitar un puente. [+ Im-Pulso]

Tiene razón Félix Soria: el Primero de Mayo ya no es lo que debería ser porque ya no tiene de fiesta del trabajo lo que tenía. Ahora es una fiesta para irse de viaje y apretarse un poco más el cinturón; pero a mí se me ocurre que es también una especie de muro de lamentaciones sobre el que, año tras año, se estrellan las reivindicaciones (es un decir) de los sindicatos, organizaciones que, por cierto, tampoco son lo que deberían de ser. Aunque, a fuer de sinceros, ¿qué cosa es como debería ser?
El fondo de la cuestión no es ese, sino el hecho de que, como bien dice Félix, los gobiernos carecen de poder para aplicar políticas laborales sólidas y estables que contribuyan a sostener las economías más débiles (las otras tienen poder suficiente como para mantenerse por sí solas) y a repartir la riqueza de manera más equitativa.
Me temo, sin embargo, que los tiros no van por ese lado, pero hay que "disparar" hacia ahí. Que cada cual saque sus conclusiones.

2 comentarios:

Alicia dijo...

Efectivamente, el uno de mayo ya no es lo que era antes. Esto es una tendencia de hace más de diez años. Nuestro secretario general de la sección sindical se iba de puente tan alegremente y luego nos preguntaba que qué tal la mani del 1.
Ahora es devastadora. Pero como esto es sólo lo que se ve a primera vista, en el fondo todo tiene su miga. Ya se han encargado (el gobierno) de distribuir la recesión económica que se nos viene encima a todos los secretarios de los grandes sindicatos, para que no les pille por sorpresa. Pero efectivamente la crisis no acaba en una parte económica de la sociedad ya que la verdadera crisis está en la falta de soluciones que rozan ya las desesperadas para un mundo desesperado. Crisis de diálogo, de movimientos sociales, crisis de empatía...en fin, no sigo q me creo mala sangre.
Un saludo Guillermo.

Guillermo Pardo dijo...

A veces da la impresión de que quienes debieran responder a preguntas como por qué y qué se va a hacer, miran para otro lado y dan respuestas vagas, prueba de que o no saben qué decir o creen que no va con ellos. Creo que faltan líderes que afronten severamente las situaciones de penuria y necesidad mundial.
Un beso, Alicia, y gracias.