martes, 28 de julio de 2009

Queridos y poéticos conciudadanos:

Nunca me ha gustado la poesía de Antonio Gamoneda. No comprendo su aspereza ni entiendo la manía de algunos poetas de buscar palabras "perfectas" y "desnudas" que sólo ellos comprenden. Para mí la poesía es emoción, porque para poesía sin emoción ya me parecen suficientes los balances económicos.
Siempre me ha gustado, sin embargo, lo que dice la prosa de Antonio Gamoneda, que contiene la salsa reflexiva vital que su poesía no contiene. Afirma el poeta leonés en esta entrevista que la poesía debería enseñarse desde edades muy tempranas para que se desarrolle la sensibilidad en el hombre. Estoy de acuerdo. Y que se empiece cuanto antes.
Quizá se reduciría drásticamente mi nómina de "sobrinos" al dejar de llamarme todo quisqui "tío" o "colega", como si todos nos dedicásemos a lo mismo o hubiésemos nacido en el mismo pesebre. Quizá la poesía, ya que no la convivencia, traiga un poco de decoro a la vida de ese prójimo que utiliza las bermudas de la playa para salir a cenar y las pantuflas del salón para ir a firmar recibos al banco.
Estoy de acuerdo con Gamoneda. Y si el respeto y la educación en manada familiar son incapaces de hacernos suficientemente sensibles, quizá la humildad de Machado, la empatía de Ángel González, la socarronería de Vázquez Montalbán o la distinguida rebeldía de Espronceda logren hacernos al menos más poéticos.
Quizá así aprendamos que la palabra no nació para insultar.

3 comentarios:

Aldabra dijo...

pues supongo que la poesía puede ayudar a que se desarrolle la sensibilidad en las personas pero yo creo que si no hay madera... en fin, es mi opinión... creo que es más un asunto educacional como hablas en parte del artículo... sensibilidad es respeto, es tolerancia, es guardar las formas... no sé.

que tengas un buen martes.
biquiños,

Francisco O. Campillo dijo...

Tu post habrá irritado a los "sacerdotisos" del dios de la corrección política. Lo que te venga después, será culpa tuya ;-)

Guillermo Pardo dijo...

Fran: No había pensado en eso, pero ya puedo añadir un motivo más para justificar el post.

Aldabra: Es cierto, tener madera es importante, pero también hay que pulirla. A eso contribuye la poesía.

Abrazos para ambos. Gracias.