jueves, 30 de julio de 2009

Sin causa, pero con efecto

ETA estuvo a punto de cometer ayer la mayor locura de su loca historia.
Ahora dirá que no lo hizo porque no quiso, que perdonó las vidas de 117 personas, como si fuesen suyas. Se olvida de que ya no necesitamos creerle.
ETA sigue persiguiendo efectos porque sabe desde hace tiempo que ha perdido la causa, esa causa que disimula en manifiestos, declaraciones y documentos supuestamente ideológicos con sustantivos como "paz", "democracia", "derechos", "tortura", "libertad", "opresión"...
Palabras que bien valen una causa, en efecto, como la de las mujeres en Afganistán, la de los indios de la Amazonia, la de los habitantes del Tibet, la de millones de familias destrozadas por los carteles de la droga...
Tiene muchas causas en el mundo por las que luchar. Lástima que no le interesen los efectos.

3 comentarios:

Francisco O. Campillo dijo...

En Burgos estamos reponiéndonos de la conmoción. Hoy somos más fuertes que anteayer; eso es lo que conseguirá el terror.

Félix Soria dijo...

Repugnante.

T.M. dijo...

Pero hoy se han salido con la suya.
Saludos.