jueves, 19 de agosto de 2010

Oda rípica a un fénix malencarado


¡Oh, fénix malencarado,
carámbano maleducado,
tú que maldices en tu patria
siempre enfurruñado,
abandona ya tu furia
por la debacle de tu reinado!

¡Oh, fénix ya senil,
cascajo de perejil,
tú que por méritos eres ya
un peligro nacional,
no tomes revancha facililla
prendiendo mecha en Melilla!

¡Oh, fénix derrotado,
badajo de zapateros,
tú que te crees dios
en tu infinita llaneza,
piafa, atempera tu bajeza,
y como un tal pepe bonapartino,
aférrate a la botella con tino!

3 comentarios:

Juan dijo...

Guillermo, si la oda es tuya te la aplaudo. Es fresca, alegre. Tiene tino y es oportuna. Enhorabuena.

Guillermo Pardo dijo...

En realidad no es difícil. Al contrario, el ripio, el pareado, el chascarrillo son fáciles de llevar, máxime cuando el personaje es tan previsible y se deja llevar por su afán de notoriedad.
Gracias. Saludos.

Aldabra dijo...

como siempre te ha quedado estupenda, incluso la foto que has escogido está muy bien... ¡que pose tan estudiada!

odio los políticos en general y alguno en particular.

bicos,