jueves, 2 de junio de 2011
Deberían llamarlo Diccionario Hagiográfico Español
El texto precedente no corresponde a una historieta del Capitán Trueno, ni a una mala novela de la España de mediados del siglo XX, ni tampoco es una de esas batallitas que los hijos de la "guerra de liberación" contaban a sus nietos. Es un texto oficial, financiado con dinero público del Estado español, bendecido e incluido en lo que la Real Academia de la Historia vende como "Diccionario Biográfico Español" por el popular precio de 3.500 euros.
Este mamotreto de 50 volúmenes, 8.000 páginas y seis millones de euros pagados por los contribuyentes españoles, entre los que hay herederos de los miles de represaliados por el régimen del "autoritario" general Franco, es un nuevo valle de los caídos de la ignominia, del insulto y del desprecio a la Historia y al sentido común, del que no sólo son responsables los autores de los textos, sus promotores y defensores, sino también un Gobierno que, en esencia y para mayor vergüenza, se considera deudor de la España segmentada y segada por el fascismo y el franquismo.
La Academia de la Historia no ha hecho un trabajo científico, que es lo que requiere el tratamiento de los personajes protagonistas de los hechos históricos. Se ha limitado a amparar y aceptar opiniones de historiadores que escriben historias aderezadas según sus más íntimas convicciones.
Como bien afirma José Carlos Mainer, "no se puede esgrimir el derecho a la libre opinión de un autor cuando se trata de una obra colectiva y cuando existe una dirección profesional responsable. No se trata de ejercer la censura sino el sentido común. Que aconsejaba, por supuesto, que el redactor de la voz "Franco Bahamonde, Francisco" no fuera el presidente de una fundación que lleva el nombre de aquel y que fue, en los últimos momentos de la dictadura, director general en el Ministerio de Educación Nacional. Luis Suárez Fernández puede ser, como medievalista, autor de una semblanza de Juan II de Castilla pero, a todas luces, nunca escribir de Franco en el Diccionario de una Academia que, desde el siglo XVIII, tiene una clara vinculación al Estado y que percibe de este parte sustancial de su presupuesto. Para escribir sus opiniones sobre Franco o sus piadosas consideraciones sobre Escrivá de Balaguer (a las que tiene perfecto derecho), el señor Suárez Fernández tiene a su disposición numerosos periódicos y revistas que se honrarán con su colaboración". ¿Algo que objetar?
En plena España democrática, los vencedores han vuelto a reescribir y a falsear la Historia y ensalzado a sus héroes, a los cruzados de una causa marcada durante decenios por asesinatos, juicios sumarísimos, fusilamientos, torturas, silencios humillantes, complicidades vergonzosas. Todo ejecutado con marcial y ciega obediencia a la figura de aquel a quien el mariscal Pétain llamó -triste sarcasmo- "la espada más limpia de Occidente", a quien la Real Academia de la Historia eleva a los altares al calificarlo benignamente de "autoritario" y a quien los historiadores de rigor tildan, con justicia, de "dictador".
En verdad os digo que deberían llamarlo "Diccionario Hagiográfico Español".
lunes, 3 de mayo de 2010
O carallo 29
Como sé que sois curiosos, pincharéis aquí para saberlo.
viernes, 16 de abril de 2010
¿Serán animados los carteles de cine?
Ejemplo reciente es el de la película The other guys, que se estrenará el 6 de agosto en Estados Unidos, en cuyo cartel aparecen Will Ferrell y Mark Wahlberg haciendo cabriolas imposibles para mentes cinematográficas poco inquietas, como podemos ver en Capitulo Cero.
Peso a lo original de la apuesta, esta película no es pionera en este innovador ejemplo de márqueting. Manuel Gago, administrador de Capitulo Cero, señala también los casos de Terminator salvation y Gamer, éste con efectos interactivos.
Me parece un nuevo e importante avance tecnológico para la industria del cine. Pero, ¿los veremos instalados en las calles llamándonos la atención sobre los próximos estrenos?
jueves, 15 de abril de 2010
EntreLectores, nueva red social de lectura
miércoles, 14 de abril de 2010
Una revolucionaria ruptura tecnológica
Sólo tienes que abrirlo y disfrutar de sus enormes ventajas.
jueves, 28 de enero de 2010
Asombrosas librerías
domingo, 24 de enero de 2010
Resignación sin conformismo

Existe cierta necesidad intencionadamente introducida por el mercado de crear compartimentos estancos, clasificaciones, de convertir, en fin, al artista en una marca comercial y a su obra en un producto sujeto a un determinado “standard” de producción, inmediatamente reconocible y homologable. Esto resta libertad y autonomía al artista y convierte a muchos de ellos en copistas de su propia obra.
Vivimos en un mundo en crisis, no sólo económica (esto es casi una anécdota). La explosión es reflejo de esto. La experiencia nos enseña que cualquier construcción comienza con una destrucción. Se trata de una constante universal. La parte de la esperanza se refleja en elementos que constituyen símbolos de esa nueva construcción.
Me han gustado especialmente estos párrafos de la entrevista que Enkil le hizo a Carlos Saura. Recogen ideas contrapuestas en varios sentidos. Por una parte, la determinación a ser uno mismo frente a la presión uniformista que emana del mercado, que es tanto como decir del dinero. Por otra, la resignación ante lo inevitable, pero también el deseo de hacer lo posible por obtener vida y belleza del caos.La flor que surge de la explosión es, en efecto, todo un canto a la esperanza.
viernes, 8 de enero de 2010
Una nueva religión con excesiva ideología
Vía: 30 letras por segundo
martes, 3 de noviembre de 2009
Un mundo menos lúcido
"Ahora lo que está pasando es muy duro y desalentador. Todo ha bajado a un nivel ínfimo y no me parece que sea agradable el ambiente humano", pensaba el granadino acerca del último mundo que le tocó vivir.
El francés nacido belga no tenía mejor opinión, con el agravante de que, por afinidad de apellidos, solían confundirlo (¡mundo ingrato e ignorante!) con el inventor, fabricante y comerciante de pantalones vaqueros. "Viví varios años en Estados Unidos con el apellido mutilado -decía-. Esta desgraciada homonimia no ha dejado de asediarme como un fantasma. Todavía no pasa un año sin que reciba, en general de África, un pedido de vaqueros".
Descansemos en paz. Ellos ya lo hacen.
miércoles, 3 de junio de 2009
Cuestión de estatus
Los chinos están encantados en España porque pueden alimentarse con cítricos a precios razonables, puesto que en su país son alimento para ricos. Sienten que de ese modo aquí elevan su estatus social.
Asiáticos, africanos y sudamericanos son asiduos de las hamburgueserías porque en sus culturas comer en ellas significa que no se está en casa comiendo arroz. Y eso también eleva su estatus social.
No resulta difícil entender, entonces, que quieran emigrar.
martes, 12 de mayo de 2009
Para sobrevivir
He escuchado y leído muchas declaraciones sobre la importancia y el significado íntimo de escribir, pero quizá ninguna tan hermosa, profunda y humana como la de Octavio Paz:He escrito y escribo movido por impulsos contrarios: para penetrar en mí y para huir de mi, por amor a la vida y para vengarme de ella, por ansia de comunión y para ganarme unos centavos, para preservar el gesto de una persona amada y para conversar con un desconocido, por deseo de perfección y para desahogarme, para detener al instante y para echarlo a volar. En suma, para vivir y para sobrevivir. Por esto, porque estoy vivo todavía, escribo ahora estas líneas. ¿Sobreviviré? Ni lo sé ni me importa: el ansia de supervivencia es, tal vez, una locura, pero una locura ingénita, común, inextinguible.
El extracto corresponde al prólogo de La casa de la presencia, tomo I de las obras completas del autor mexicano, escrito en abril de 1990.
Cada persona, como cada momento en la vida, tiene su afán. Quizá el de escribir no sea más que una forma congénita de comunicación, de preservar la memoria, de vivir, de sobrevivir y para sobrevivir, incluso dentro de uno mismo.
jueves, 7 de mayo de 2009
Don Quijote en el Sáhara
Por una visita a mi bitácora me entero de la existencia de un proyecto solidario que desconocía: se llama Bubisher y no pretende cambiar el mundo, sino ayudar a conocerlo y a comprenderlo.
La idea que lo hizo posible surgió en un colegio de Marín (Pontevedra), cuyos alumnos se plantearon un buen día revalorizar su esfuerzo y enviar un cargamento de audífonos a los niños del Sáhara. Puedo imaginarme a los sorditos poniendo cara de estrella de mar al escuchar sonidos cotidianos hasta entonces imperceptibles para ellos.
Aquellos alumnos gallegos debieron conmoverse tanto como me conmovería yo y decidieron convertirse en bibliotecarios de sus hermanos saharauis.
Gracias a esa inaciativa también puedo imaginarme a don Quijote a lomos de un camello, a Peter Pan en la isla de Crusoe o a Silver John ocultando su tesoro en el Ártico.
La imaginación es patrimonio humano. Y Bubisher la fomenta.
miércoles, 29 de abril de 2009
Gratis total vs. esfuerzo personal
Estamos fabricando una generación que ya no paga por consumir contenidos --ya sean periodísticos, musicales o cinematográficos--, estamos alimentando a una juventud que ya no se plantea pagar nada por lo que huela a Cultura, una generación que, en muchos casos, se deja bastante dinero en la Wii, la Playstation, la ropa de marca o el botellón del copón en el que no puede faltar el refinado whisky escocés. Ni siquiera se apuntan a los baratos lingotazos «sin complejos».
[+La huella digital]
El texto es muy sugerente. Me quedo con este párrafo, porque recuerda enseñanzas que quizá ya no se imparten y que pueden resumirse en el aforismo: "Quien algo quiere, algo le cuesta".
En el post de Nacho hay una referencia constante e implícita al esfuerzo, a la capacidad, a la dedicación, al trabajo, a la inteligencia, al interés, al mimo, a la consideración, al cariño, a la sensibilidad y/o a la profesionalidad con que cada uno hace sus cosas, que, como mínimo, merecen el valor del reconocimiento.
El gratis total acaba con todo eso hasta empobrecer paulatinamente los contenidos. ¿Por qué y para qué voy a hacerlo bien si no obtengo una mínima satisfacción?
Pero el gratis total tiene también el pernicioso efecto de que aviva la desgana, la desidia y la apatía allí donde debería fortalecerse el esfuerzo personal. ¿Si lo hacen otros y, además sale gratis, por qué molestarse en hacerlo?
jueves, 12 de febrero de 2009
¿Cómo nacieron los cronopios?
Vía Trafegando ronseis
"Una esperanza se hizo una casa y le puso una baldosa que decía: Bienvenidos los que llegan a este hogar.
Un fama se hizo una casa y no le puso mayormente baldosas.
Un cronopio se hizo una casa y siguiendo la costumbre puso en el porche diversas baldosas que compró o hizo fabricar. Las baldosas estaban colocadas de manera que se las pudiera leer en orden. La primera decía: Bienvenidos los que llegan a este hogar. La segunda decía: La casa es chica, pero el corazón es grande. La tercera decía: La presencia del huésped es suave como el césped. La cuarta decía: Somos pobres de verdad, pero no de voluntad. La quinta decía: Este cartel anula todos los anteriores. Rajá, perro.
Julio Cortázar. Historias de cronopios y de famas (1962)
jueves, 29 de enero de 2009
Esperpento XXI
[...] ¿Tiene algún sentido, en los albores del siglo XXI, regresar a Valle-Inclán y, más concretamente, revisitar sobre el escenario sus Luces de bohemia? [...] Mirémonos por un momento ante el espejo. ¿De qué viejos tópicos se nutre hoy nuestra sociedad? ¿Acaso en su modelo más arraigado no seguimos representando tantos de nosotros el rol de Max Estrella ―fiel reflejo de la frustración ensoñadora―, de don Latino ―quien, tras su ambición desmesurada, es el único que, a la postre, comprende a su amigo―, de Enriqueta La Pisa Bien, de don Gay, y de tantos otros personajes que aparecen en la obra y que son imagen ―distorsionada, sí, pero la imagen― de esta especie de país en el que andamos un poco todos más revueltos que juntos?y don Latino, dirigidos por Lluís Pasqual
sábado, 24 de enero de 2009
El Prado se exhibe en Google Earth
Desde hace diez días Google Earth permite a los internautas explorar las imágenes fotográficas de catorce obras expuestas en el Museo del Prado.Mediante las funcionalidades de este servicio, quienes accedan a él pueden observar hasta los detalles más pequeños de obras maestras de autores como Rubens, Velázquez, Durero o Rembrandt.
El sistema incluye modelos en tres dimensiones que transmiten la sensación de sobrevolar el museo y la impresión de estar dentro de él. Interesante y divertido.
Imagen: Detalle de El jardín de las delicias (1503-04) /El Bosco
lunes, 25 de agosto de 2008
Sin complejos lingüísticos
Hay un nacionalismo en el que milito sin complejos: el de la lengua que comparto.Esta afirmación vertida por Arturo Pérez-Reverte en su artículo Mi propio manifiesto (I) contribuye inútilmente, a mi entender, a dar vueltas a la aguja de marear lingüística, cuyo propósito no creo que sea, como él irónicamente escribe, desestabilizar la cohesión social, sino simplemente opinar al estilo reverteriano, que tiene al menos la ventaja de que hace pensar.
Chomsky, padre de la gramática generativa o generativista, sostiene la idea de que el lenguaje es una propiedad de la mente y una facultad de la especie, idea que encuentra en el Discurso del método, de Descartes, quien a su vez la utilizó como prueba para distinguir a los seres humanos de otros seres y artefactos parlantes. Y esto es así porque habitualmente los hablantes usan el lenguaje de manera creativa, produciendo y entendiendo oraciones que nunca antes habían dicho ni oído. Si esto es correcto, la mente humana no puede ser concebida entonces como una simple caja negra desprovista de contenido, sino que funcionaría como una potencia activa cuya contribución es trascendental para que podamos emitir y comprender infinitos enunciados que nunca antes habíamos oído. Debe existir, entonces, un conocimiento lingüístico mental y las lenguas deben estar localizadas en las mentes de los individuos.
Porque, ¿cómo es posible que los seres humanos, cuyos contactos con el mundo son breves, personales y limitados, puedan si no ser capaces de saber tanto como saben? Más aún: ¿cómo es posible que el niño que aprende su lengua materna llegue a poseer un conocimiento lingüístico extremadamente estructurado a partir de experiencias lingüísticas confusas, limitadas e, incluso, inexistentes? La respuesta debería estar en el párrafo anterior, es decir, el lenguaje sería en esencia una propiedad del código genético.
Según esto, el lenguaje es hereditario. ¿Lo es también la lengua materna? ¿Qué quiere decir que el español es la lengua oficial de España o que el gallego, el catalán y el vasco son lenguas cooficiales en sus respectivas regiones? Desde este punto de vista, las lenguas se conciben como "lenguas públicas" o "lenguas comunes", códigos externos a las mentes de los hablantes que estos comparten para comunicarse. ¿Nos comunicamos mejor con una lengua común? La historia nos dice claramente que no, que el poder comunicador de las lenguas no es suficiente para evitar epidemias, masacres, guerras, invasiones y demás desarreglos humanos.
Abundando en la cuestión, ¿está clara la delimitación entre unas lenguas y otras, entre lengua y dialecto? Los políticos parecen tenerla clara, los lingüístas desde luego no. Hay zonas difusas de transición y formas híbridas de habla que hacen difícil que entendamos el castellano de algunas partes de Andalucía o el gallego geográficamente fronterizo con el portugués, del mismo modo que hay lenguas mutuamente inteligibles, como el gallego, el catalán o el rumano respecto del español. ¿Acaso no es en parte el español una lengua híbrida compuesta por préstamos árabes, vascos, gallegos, catalanes, rumanos, italianos, franceses, occitanos, portugueses, hebreos, araneses, valencianos, mallorquines, extremeños, asturianos, etc. etc., además de latinos y griegos? ¿Podríamos comunicarnos en español si prescindiésemos de todos o de parte de ellos?
Nacionalismos al margen, en cuestiones lingüísticas deberíamos mirar más allá del ombligo, ser más humildes y reconocer la contribución de los demás a lo que consideramos nuestro, puesto que, en definitiva, las lenguas, como el lenguaje, son patrimonio de la humanidad y por lo tanto deben ser cuidadas, transmitidas, habladas y enseñadas sin complejos.
viernes, 8 de agosto de 2008
La memoria no evadida
Para Paula, que nació en 1970, que no ha conocido la infancia ametrallada por el odio, las escuelas convertidas en cárceles, las flores a María, el miedo, que no ha llevado nunca el sol de la tarde en aquellas velitas de cera.Pocas veces he leído dedicatoria tan hermosa. Esta figura en el anteprólogo de un libro y la traigo a colación por ese motivo, por su significado, porque es la antítesis de la ideología que representa el dibujo de El Cubri que he tomado de El País y, sobre todo, porque introduce la Historia de la Literatura Fascista Española, del profesor Julio Rodríguez Puértolas, que Akal, después de largo silencio, ha reeditado en edición de bolsillo.
La primera edición, de 1986, causó gran revuelo. No era para menos, pues si se dice de alguien que quizá fue su pasión por la poesía lo que le llevó a asaltar y saquear, recién conquistado Madrid, la casa de Juan Ramón Jiménez _como el profesor Puértolas dice que hicieron Félix Ros, Carlos Martínez-Barbeito y Carlos Sentís (p.665)_ es para subirse por las paredes. Pero eso es historia, historia documentada de España y toca asumirla.
Rodríguez Puértolas cuenta en dos volúmenes quién era quién en el staff literario del régimen de Franco, sus orígenes, qué hicieron para llegar tan alto (o tan bajo, según se mire), sus responsabilidades políticas y sociales, sus traiciones y sus pasiones, sus debilidades.
No es una obra biográfica, es historia de la literatura en la que se habla de personajes como Agustín de Foxá, Rafael Sánchez Mazas, Eugenio Montes, Adriano del Valle, Eugenio d'Ors, Dionisio Ridruejo, Gonzalo Torrente Ballester, Antonio Tovar, Luis Rosales, Pedro Laín Entralgo, Luis Felipe Vivanco y muchísimos otros que de una manera u otra apoyaron el franquismo y se sirvieron de él.
La primera edición está agotada desde hace tiempo. Sólo en las librerías de viejo es posible encontrar algún tomo, raramente el primero y más frecuentemente el segundo, menos enjundioso por tratarse de una antología de textos de autores fascistas desde finales de los años veinte hasta la transición a la democracia.
¿Eran en verdad narradores, poetas, dramaturgos, pensadores o ideólogos los sirvientes de ese régimen? La respuesta la ofrece el propio Rodríguez Puértolas en el siguiente párrafo:
"La verdad es que, con notorias excepciones, quienes en julio de 1936 iniciaron el asalto a la República y entraron a saco al propio tiempo en la literatura y en la razón eran escritores de casino provinciano, señoritos católicos y falangistas incapaces de crear una gran literatura fascista y reaccionaria; envidiosos de los intelectuales y artistas republicanos se lanzaron a la liquidación y al exterminio de la auténtica literatura y de los auténticos escritores. Todo lo cual habían conseguido en abril de 1939. Durante largos años, los cretinos de Flaubert, los de Bouvard et Pécouchet, esos boticarios de una aldea nada global que vemos también en el "Poema de un día" de Antonio Machado, se instalaron en la fortaleza asaltada y comenzaron a escribir para lo que muchos de ellos era un nuevo milenio. Hoy, convenientemente reciclados, europeizados y monárquicamente democratizados, los que todavía quedan, y sus herederos, se han transformado en tertulianos de radio y televisión, en frívolos cronistas de la actualidad cultural que cometen un error factual tras otro, en críticos que no han escrito un solo libro de crítica pero sí alguno de memorias tan desmemorizadas como insultantes, en teóricos sin teoría, en historiadores que no recuerdan correctamente la Historia o la tergiversan, en catedráticos de Literatura que de un catálogo de novelistas publicado por una delegación provincial del falangista SEU en 1945 han hecho un sostén para toda la vida, en editores de textos clásicos que censuran estudios que no consideran ideológicamente correctos...
Todas estas gentes, más las que pertenecen a lo que alguien ha llamado el fascismo residual, y también quienes desde elegantes posiciones estéticas descubren a estas alturas las bellezas estilísticas de Agustín de Foxá, por ejemplo, han reaccionado y siguen reaccionando _no sin cierta violencia en más de un caso_ contra trabajos de reconstrucción histórica como el presente. Y lo seguirán haciendo, con toda probabilidad. Pues lo que une a todos ellos son, recordando Cien años de soledad, "las evasiones de la memoria".
De modo que, como ocurre en Macondo antes de su apocalíptica volatización, la realidad negada es ya la realidad. Así lo ha dicho José Vidal-Beneyto, por ejemplo: La democracia que nos gobierna ha sido edificada sobre la losa que sepulta nuestra memoria colectiva".
Libros como este sirven para evitar que la memoria se evada y se volatilice y para que permanezca no sólo la histórica, sino también la memoria literaria.
lunes, 28 de julio de 2008
Viajeros en su despacho
¿Ha vivido alguna otra circunstancia en la que la ficción y la realidad se le presentasen como la misma cosa?
No sé cómo se puede escribir un libro sobre un lugar sin haber estado en él para impregnarse de sus esencias, colores, emociones, olores, sensaciones, ruidos y silencios, aventuras y desventuras, y, mediante el oficio de componer imágenes con la palabra, ser capaz de transmitirlo para deleite, u horror, del receptor. Para mí eso es escribir un "libro de viajes". Lo otro, lo que al parecer ha dicho Vila-Matas, es inventarse un "libro de viajes", como el periodista que se inventa hazañas bélicas sin haber sido testigo de ellas.
Hay en ambos casos, a mi entender, un fraude moral y profesional, quizá asumido multilateralmente, como se desprende de la respuesta, pero fraude al fin y al cabo.
Ignoro lo que quiere decir Vila con "desmitificar la idea de contar lo que ocurre en el viaje", pero es que precisamente lo interesante de esa clase de experiencias es la mitificación, la fantasía que el autor es capaz de crear en la mente del lector. De otro modo, los libros de viajes, con su dosis de ficción, no tienen sentido. Son meras guías turísticas firmadas por un autor de renombre. Y para eso, basta con seguir otras guías. Desde el despacho.
Imagen: Viñeta de Vila-Matas realizada por Martin Elfman
viernes, 23 de mayo de 2008
Diccionario para gais y lesbianas
Editorial Gredos acaba de publicar un diccionario para gais y lesbianas, del profesor Félix Rodríguez González.La mayoría de las voces de argot han sido documentadas en las últimas décadas, pero también se registran otras más generales y técnicas, y más arraigadas en el idioma, para dar una visión más completa de este lenguaje, según pude leer en elcastellano.org.
La obra lexicográfica recoge 1.500 voces, entre ellas anglicismos como gay, queer, butch, drag queen, drag king, cruising, gay-friendly o barebacking, calcos o traducciones como cuarto oscuro (dark room), orgullo gay (Gay Pride), oso (bear), salir del armario (come out of the closet), mariliendre (fag hag) y agujero glorioso (glory hole). A través de Casa del Libro sabemos que el diccionario cuesta 25 euriños.
Me interesa el lenguaje y resulta muy atractiva una obra basada en la creatividad lingüística para nombrar o renombrar ámbitos de la sexualidad que adquieren dimensiones distintas en función de quien la utilice.
No me digáis que el término "agujero glorioso" no es sublime.

