La historia de los últimos siete meses de José Palmero Martín, el bueno, parece un thriller. Lo malo es que no es una película. ¿Lo peor? Puede que para él esté por venir.
Cualquiera puede ser protagonista obligado de papeles como este. Aunque no quieras ser actor, sino un modesto y honesto ciudadano con posibles para pagar la hipoteca. Nunca el anonimato fue tan deseado. Como el hijo que no se tiene y se busca con anhelo. Y si no que se lo pregunten a José Palmero Martín, el bueno, que pagaría porque lo dejasen en paz y le devolviesen la paz que le robaron, como José Palmero Martín, el malo, le robó a él la identidad y el sueño.
Hay que ser muy cabrón para no sentir en tu carne el dolor que entumece la ajena.
La Administración tiene que soltar lastre burocrático para arreglar de un plumazo injusticias como esta e impedir que se repitan.
Ya está bien de convertir en víctimas a quienes la mantenemos.
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miércoles, 12 de octubre de 2011
viernes, 22 de octubre de 2010
"Nos están echando"
"Los titulares que se hacen eco de esta encrucijada en la que estamos muchos investigadores utilizan un lenguaje común que gravita en torno a la siguiente frase: Fuga de jóvenes cerebros: el futuro del sistema de investigación en España. Dejemos de hablar de fuga, nos están echando. Dejemos de hablar de jóvenes, ya no lo somos. Dejemos de hablar de cerebros, nos están impersonalizando". [Texto completo]
viernes, 23 de julio de 2010
El guardían de los indígenas
"Cuando Diego de Azqueta (Bilbao, 1952) se adentraba en las selvas de Ecuador para descubrir los secretos de los jíbaros, un servidor todavía no había nacido. Corría el año 73, Diego estudiaba Derecho y quería viajar, escribir, conocer mundo. El contacto con los indígenas le transformó, no podía salir de allí con unas fotos y olvidarse de ellos y de sus problemas, de las injusticias que les machacaban y amenazaban su supervivencia. Así que plantó en España la bandera de la causa indígena".
José Antonio Ritoré en La regla de William
José Antonio Ritoré en La regla de William
lunes, 24 de mayo de 2010
Por los que no pueden, pero aún pueden
Hace unos días tuve ocasión de conocer a Raúl. Fue gracias a la televisión, que a veces también tiene cosas que valen la pena. Como Raúl.
Raúl tiene aspecto de buena persona, como la mayoría de nosotros. Me causó una profunda impresión conocerlo, saber de él y de sus circunstancias, que no son como las de la mayoría de nosotros. Las suyas sólo son similares a las de otras 4.000 personas, que es el número de enfermos de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) reconocido en España.
Pero Raúl, en realidad, es como yo. Un tipo inteligente, voluntarioso, tenaz, curioso y con ganas de vivir. De esto último sabe mucho más que yo, que como la mayoría de los que nos creemos sanos y a salvo pensamos que ciertas cosas no nos ocurrirán nunca porque no encontramos razones para que nos ocurran, señal de que no vivimos sobrados de humildad.
Quizá Raúl haya pensado lo mismo en algún momento de su vida. Hasta que se topó con ELA, una puñetera que llega sin avisar, se te instala en el sistema nervioso, te paraliza el cuerpo y te mata con la misma indiferencia con que se sacrifica un pollo para la cena.
Ella le hace la vida casi imposible, pero él no se arredra. Quizá no pueda vencerla, pero le hace frente y le va ganando pequeñas y conmovedoras batallas. El blog que a duras penas escribe Raúl es una de ellas. Lo llama "Ya no puedo pero... ¡AÚN PUEDO!" Así, con mayúsculas.
Un grito de valor y de guerra, pero también una advertencia tanto para esa maldita con nombre de cantante de jazz como para quienes cotidianamente vivimos como inocentes supermanes.
Gracias a Raúl y a los Raúles que ya no pueden, pero que se esfuerzan por poder. Su trabajo es una garantía para nosotros y una victoria menos para las causas del sufrimiento.
Raúl tiene aspecto de buena persona, como la mayoría de nosotros. Me causó una profunda impresión conocerlo, saber de él y de sus circunstancias, que no son como las de la mayoría de nosotros. Las suyas sólo son similares a las de otras 4.000 personas, que es el número de enfermos de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) reconocido en España.
Pero Raúl, en realidad, es como yo. Un tipo inteligente, voluntarioso, tenaz, curioso y con ganas de vivir. De esto último sabe mucho más que yo, que como la mayoría de los que nos creemos sanos y a salvo pensamos que ciertas cosas no nos ocurrirán nunca porque no encontramos razones para que nos ocurran, señal de que no vivimos sobrados de humildad.
Quizá Raúl haya pensado lo mismo en algún momento de su vida. Hasta que se topó con ELA, una puñetera que llega sin avisar, se te instala en el sistema nervioso, te paraliza el cuerpo y te mata con la misma indiferencia con que se sacrifica un pollo para la cena.
Ella le hace la vida casi imposible, pero él no se arredra. Quizá no pueda vencerla, pero le hace frente y le va ganando pequeñas y conmovedoras batallas. El blog que a duras penas escribe Raúl es una de ellas. Lo llama "Ya no puedo pero... ¡AÚN PUEDO!" Así, con mayúsculas.
Un grito de valor y de guerra, pero también una advertencia tanto para esa maldita con nombre de cantante de jazz como para quienes cotidianamente vivimos como inocentes supermanes.
Gracias a Raúl y a los Raúles que ya no pueden, pero que se esfuerzan por poder. Su trabajo es una garantía para nosotros y una victoria menos para las causas del sufrimiento.
martes, 13 de abril de 2010
Puras metáforas
Las experiencias personales de los inmigrantes son un pozo de lecciones vitales. Puras metáforas de principio a fin que ejemplifican y personifican la capacidad de adaptación del ser humano al entorno, casi siempre circunstancial.
Y si la experiencia conlleva una exigencia deportiva, la metáfora, como el esfuerzo, es doble, pues ya no sólo es necesario competir para vivir, sino también competir para ganar y así subsistir.
El caso del marroquí Akka Essaadaqui es un buen ejemplo de pura metáfora vital.
Y si la experiencia conlleva una exigencia deportiva, la metáfora, como el esfuerzo, es doble, pues ya no sólo es necesario competir para vivir, sino también competir para ganar y así subsistir.
El caso del marroquí Akka Essaadaqui es un buen ejemplo de pura metáfora vital.
martes, 30 de marzo de 2010
El atleta que llegó en patera
El Consejo de Ministros concedió el pasado viernes la nacionalidad española por carta de naturaleza al atleta marroquí Abdelaziz Merzougui. De esta forma, se cumplía el sueño de este joven de 18 años que llegó a España en una patera. Esta es la historia de su viaje hacia la supervivencia.
[José Luis Cámara, en Vidas anónimas]
[José Luis Cámara, en Vidas anónimas]
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Historia de un africano de oro
Me gustan las historias personales. Son lo que mejor define la esencia humana.Me gustan las historias personales, pero no me interesa cualquier historia personal. No me interesan, por ejemplo, las de aquellas personas que no han tenido que trabajársela. No me interesan porque no tienen historia.
Me gustan las de personas como Alemayehu Bezabeh, un chaval nacido en África, nacionalizado español y campeón de Europa de atletismo.
Hay mucha épica en la vida de estas personas, que, curiosamente y pese a las dificultades, no han perdido su bonhomía, su generosidad, su sonrisa. ¿De dónde sacan la fortaleza de espíritu?
Me gustan esas historias porque son lecciones vitales que me ayudan a comprender y a ser mejor persona. ¿O es que hay algo más importante en la vida?
martes, 8 de diciembre de 2009
El maravilloso hombre sin extremidades
"The butterfly circus" es el cortometraje ganador del primer premio del concurso The Doorpost Film Project, cuyo objetivo es descubrir a cineastas que promocionen en sus obras los valores universales. En esta película se resaltan la esperanza, el perdón, la humildad, la alegría, la libertad y la redención.El director, Eduardo Verástegui, muestra que el mundo puede ser mejor si cada uno de nosotros es también mejor persona.
El argumento se remonta a los tiempos de la depresión americana. Un circo encuentra a un hombre sin extremidades -Nick Vujicic, en su debut cinematográfico- que formaba parte de una exhibición de rarezas humanas.
Vía, texto incluido: Trafegando ronseis
lunes, 16 de noviembre de 2009
¿Cuánto cuesta un sueño?
Foto tomada de elfaroceutamelilla.esPara la mayoría de nosotros, los sueños no tienen precio. Pero, ¿por qué? ¿Son realmente evaluables las cosas que soñamos? Entonces, ¿por qué afirmamos?: "Daría cualquier cosa por...". Si fuese posible, ¿qué estaríamos dispuestos a dar?
Los necesitados, entre ellos los inmigrantes, lo tienen más claro, en mi opinión. Muchos dan su vida, de ella, la gran mayoría renuncian a lo poco que tienen, todos están dispuestos a dar algo a cambio de cumplir su sueño.
Bright Godtime dio sus piernas.
miércoles, 1 de abril de 2009
¿Cuánto cuesta un sueño?
Hosiyar Singh Madyan dice que pagó 20.000 euros por un sueño del que acaba de despertarse. Ha pagado 20.000 como podía haber pagado el doble. El resultado sería el mismo. A él, sin embargo, no le preocupa el dinero, sino el tiempo perdido en soñar.
jueves, 26 de febrero de 2009
Un campeón en ciernes
Jean Marie ya practicaba atletismo. Hoy tiene diez medallas y acaba de ganar la de bronce en los campeonatos de España en pista cubierta.
Quiere ser campeón. Lo logrará. Tiene espíritu y ganas. Por eso su objetivo es participar con la selección española en el campeonato europeo sub-23.
El de Jean Marie es un buen ejemplo de integración de inmigrantes cuando se crean condiciones, y al igual que otros atletas españoles son el espejo en que se mira, él lo será para generaciones futuras.
Foto: Ramón Leiro / La Voz de Galicia
viernes, 6 de febrero de 2009
Lesbiana, madre, perseguida y condenada
El Ministerio del Interior español ha rechazado la petición de asilo de una mujer camerunesa porque el instructor del caso considera que estar embarazada es incompatible, e "inverosímil", con ser lesbiana.
Si lo entiendo bien, debe querer decir que las mujeres homosexuales no pueden concebir hijos. Quizá mi interpretación sea rebuscada, pero no dispongo de otros argumentos para valorar la decisión del instructor, seguramente eficaz miembro del insensible engranaje administrativo al que nos enfrentamos las personas.
La demandante argumenta que huyó con su novia de su país para evitar la cárcel, tuvo que prostituirse en Marruecos, donde se quedó encinta, mientras esperaba venir a España, país en el que nació su hijo. En España está reconocido el asilo por persecución sexual, pero a ella se lo deniegan porque alguien en un despacho decide que ser lesbiana y madre es sospechoso de falsedad, así que no cuela. Una condena anticipada.
Formalismos, verdades y mentiras al margen, la inmigración es fuente inagotable de epopeyas, de dramas cuyo dolor sólo los héroes y dioses clásicos podían soportar. Simbólicamente, la inmigración es el esclavo encaramado en la retaguardia de la cuadriga del césar, a quien en sus paseos triunfales susurraba: "Recuerda que eres mortal".
En sus tratados morales (¡dos mil años les contemplan y qué actualidad tienen!), Séneca nos dice que los privilegios, de los que vivió rodeado, no conducen a la felicidad. Vivimos en una sociedad que cree todo lo contrario. Quizá por eso, y por confundirlos con derechos, se los neguemos a quienes los necesitan.
Si lo entiendo bien, debe querer decir que las mujeres homosexuales no pueden concebir hijos. Quizá mi interpretación sea rebuscada, pero no dispongo de otros argumentos para valorar la decisión del instructor, seguramente eficaz miembro del insensible engranaje administrativo al que nos enfrentamos las personas.
La demandante argumenta que huyó con su novia de su país para evitar la cárcel, tuvo que prostituirse en Marruecos, donde se quedó encinta, mientras esperaba venir a España, país en el que nació su hijo. En España está reconocido el asilo por persecución sexual, pero a ella se lo deniegan porque alguien en un despacho decide que ser lesbiana y madre es sospechoso de falsedad, así que no cuela. Una condena anticipada.
Formalismos, verdades y mentiras al margen, la inmigración es fuente inagotable de epopeyas, de dramas cuyo dolor sólo los héroes y dioses clásicos podían soportar. Simbólicamente, la inmigración es el esclavo encaramado en la retaguardia de la cuadriga del césar, a quien en sus paseos triunfales susurraba: "Recuerda que eres mortal".
En sus tratados morales (¡dos mil años les contemplan y qué actualidad tienen!), Séneca nos dice que los privilegios, de los que vivió rodeado, no conducen a la felicidad. Vivimos en una sociedad que cree todo lo contrario. Quizá por eso, y por confundirlos con derechos, se los neguemos a quienes los necesitan.
martes, 13 de enero de 2009
No cotizan en bolsa
"Mi hijo no nació para morir en el mar. Ningún dios lo castigó, ninguna maldición lo obliga a ser esclavo. A mi hijo lo mata cada tarde una forma de entender el mundo, una manera criminal de gobernar en la que el ser humano no es lo prioritario porque el hombre todavía no cotiza en bolsa, porque los expoliados y olvidados no llenan los bolsillos de los mil veces malditos que condenan a muerte a mi hijo y luego besan con reverencia la moneda en donde invocan a un dios".
Pilar del Río es la esposa del escritor José Saramago
Pilar del Río es la esposa del escritor José Saramago
miércoles, 7 de enero de 2009
Marcados por el hierro de la emigración
Un refrán senegalés dice que cobarde no es quien huye, sino quien se queda.Quizá esa forma de entender la cobardía explique en parte el porqué de la emigración africana más allá de los retortijones estomacales y el deslumbramiento del neón europeo.
Una persona puede tener muchos motivos para dejar plantada a su sombra sobre el erial del desierto en que vino al mundo para luego jugarse la vida en la ruleta rusa de una travesía incierta. Juzgar es fácil, tomar decisiones exige un valor que no puede suponerse, sino que debe demostrarse.
El refrán se lo contó Sirifo Kouyate a Manuel Ramírez en un encuentro organizado por Público en Huelva. Un encuentro entre emigrantes en Bélgica y en España cuyas historias son como dos gotas de agua, aunque sus protagonistas no sean precisamente hermanos biológicos.
Manuel y Sirifo hablan de los efectos de la emigración en sus vidas, marcadas a fuego por el hierro candente de la incomprensión. Jamás podrán borrar semejante marca, grabada en incandescente carmesí sobre el corazón.
Fue un encuentro de dos horas. Dos horas de conocimiento mutuo. Dos horas de gran valor para quien quiera comprender.
Foto: Manuel y Sirifo durante su charla / Laura León / Público
sábado, 22 de noviembre de 2008
En el "resort" sahariano
Las vacaciones, como la familia, son sagradas. Hay quien decide pasarlas a todo tren, dentro de sus posibilidades, y quien, por el contrario, toma decisiones diametralmente opuestas.Confieso mi admiración y respeto por los segundos. Como estos policías coruñeses que cambiaron el "resort" caribeño por el sahariano.
Yo nunca me lo he planteado. Soy demasiado egoísta.
La imagen fue obtenida de este álbum.
jueves, 23 de octubre de 2008
Elegancia innata
"Ha barrido y fregado. Este último mes le llevé un camping gas y una tetera y, con esa elegancia y educación naturales que no ha recibido en ningún colegio de pago, ya que no ha ido nunca a ninguno, les ha hecho y ofrecido té a todos".
Este párrafo corresponde a un post reciente en el que Historias de África nos cuenta una amable y corta parte de la historia de Sidia Konteh, un gambiano musulmán llegado en cayuco y que ahora atiende a peregrinos cristianos en el albergue de Castro Urdiales.
Sidia tiene esa elegancia innata con que la naturaleza dota a los africanos sin necesidad de que vayan a la escuela. Quizá incluso por eso...
Este párrafo corresponde a un post reciente en el que Historias de África nos cuenta una amable y corta parte de la historia de Sidia Konteh, un gambiano musulmán llegado en cayuco y que ahora atiende a peregrinos cristianos en el albergue de Castro Urdiales.
Sidia tiene esa elegancia innata con que la naturaleza dota a los africanos sin necesidad de que vayan a la escuela. Quizá incluso por eso...
jueves, 11 de septiembre de 2008
El rapero sordo y las vocales
El de Marko Vuoriheimo es otro de esos casos de superación personal que tanto fascinan y que ahora nos llega a tenor de la preparación de su segundo disco, él que nunca ha escuchado una nota musical. ¿No es asombroso, aunque no sea el primer caso, que haya músicos que nunca han escuchado sonidos musicales?
Si nos atenemos a eso es muy posible que Marko no sepa cómo suena una vocal ni, mucho menos, que tenga una imagen mental de ellas en el sentido en que podemos tenerla los oyentes.
Para mí, por ejemplo, la "i" es la más alegre de las vocales y hace que su plana compañera "a" cobre vida en palabras tan sonoras como "bailarina". ¿Sonaría igual de viva y musical si no tuviese íes en su morfología? Probemos: balarana, baeleruna, balurena...
La "e", sin embargo, tiene para mí un efecto adormecedor. Es una letra fría, triste, necesitada de un boca a boca urgente, como en "pereza", "féretro" o "belleza". Mi impresión es que la asociación con la "a" la hace más mortecina todavía, absorbida por aquélla.
Con la "u" sucede lo contrario. Es poderosa ("muro"), aporta sensación de volumen ("multitud") y hasta puede decirse de ella que contiene olores, como en "fruta" y "futuro". Si compañera "a" es lisa como en "playa" y diáfana como en "clara", todo lo contrario de lo que ocurre con la redonda, oscura y temible "o", la vocal de la negación, el temor y el miedo.
Me pregunto de qué modo percibirá las vocales una persona con los sentidos limitados como Marko.
Si nos atenemos a eso es muy posible que Marko no sepa cómo suena una vocal ni, mucho menos, que tenga una imagen mental de ellas en el sentido en que podemos tenerla los oyentes.
Para mí, por ejemplo, la "i" es la más alegre de las vocales y hace que su plana compañera "a" cobre vida en palabras tan sonoras como "bailarina". ¿Sonaría igual de viva y musical si no tuviese íes en su morfología? Probemos: balarana, baeleruna, balurena...
La "e", sin embargo, tiene para mí un efecto adormecedor. Es una letra fría, triste, necesitada de un boca a boca urgente, como en "pereza", "féretro" o "belleza". Mi impresión es que la asociación con la "a" la hace más mortecina todavía, absorbida por aquélla.
Con la "u" sucede lo contrario. Es poderosa ("muro"), aporta sensación de volumen ("multitud") y hasta puede decirse de ella que contiene olores, como en "fruta" y "futuro". Si compañera "a" es lisa como en "playa" y diáfana como en "clara", todo lo contrario de lo que ocurre con la redonda, oscura y temible "o", la vocal de la negación, el temor y el miedo.
Me pregunto de qué modo percibirá las vocales una persona con los sentidos limitados como Marko.
martes, 26 de agosto de 2008
Épica en el desierto
Las historias de superación personal son épicas y tienen el hechizo de las que nos contaban los abuelos.
Me sorprende la capacidad de adaptación y resistencia del ser humano, el vigor que es capaz de obtener de allí de donde vemos que no hay nada.
El desierto interior nos hace invencibles, nos curte en cada travesía personal. Como a Alemayehu Bezabeh, el hombre que ha cumplido un sueño para poder hacer lo que más le gusta.
Me sorprende la capacidad de adaptación y resistencia del ser humano, el vigor que es capaz de obtener de allí de donde vemos que no hay nada.
El desierto interior nos hace invencibles, nos curte en cada travesía personal. Como a Alemayehu Bezabeh, el hombre que ha cumplido un sueño para poder hacer lo que más le gusta.
miércoles, 20 de agosto de 2008
La madre de De Juana Chaos no era una puta
Todas las tardes, dos mujeres mayores se sientan frente a frente en el salón de un piso del barrio de Amara de San Sebastián. Son vecinas y consuegras. Una de ellas le va dando con una cucharilla y mucha paciencia un yogur de café a la otra, enferma de Alzheimer. La primera es viuda de un comandante asesinado por ETA en 1977. La segunda es la madre del terrorista Iñaki de Juana Chaos.
No conocía la historia cuyo comienzo acabo de extractar. Me llegó a través de Francisco, editor de Caminando en el desierto, tras la escritura de este post. Gracias, compañero.
Conociendo lo que conocemos de la vida del terrorista vasco es fácil decir de él que es un hijo de puta.
Pero no nos equivoquemos. De acuerdo con el sorprendente relato que Pablo Ordaz hace de ella, Esperanza Chaos Lloret no era tal, sino una señora "elegante y alegre, siempre educada y cordial con nosotros", según expresión de un funcionario de prisiones.
No conocía la historia cuyo comienzo acabo de extractar. Me llegó a través de Francisco, editor de Caminando en el desierto, tras la escritura de este post. Gracias, compañero.
Conociendo lo que conocemos de la vida del terrorista vasco es fácil decir de él que es un hijo de puta.
Pero no nos equivoquemos. De acuerdo con el sorprendente relato que Pablo Ordaz hace de ella, Esperanza Chaos Lloret no era tal, sino una señora "elegante y alegre, siempre educada y cordial con nosotros", según expresión de un funcionario de prisiones.
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